El 9 de septiembre de 1976 murió Mao Zedong. El líder revolucionario que llevó al Partido Comunista de China (PCCh) al poder y fundó la República Popular China dejó un legado histórico profundamente contradictorio. Moldeó las narrativas de la revolución, la construcción de la nación y la independencia nacional, pero también dejó tras de sí un inmenso trauma social como consecuencia de sucesivas campañas políticas y persecuciones.Pese a ello, a 50 años de su muerte, la nostalgia de las ideas igualitarias del “Gran Timonel” crece en China, mientras se desvanece el recuerdo de su turbulento mando y el país lidia con la desigualdad y la desaceleración económica.Mao, quien lideró la revolución comunista de 1949 contra el gobierno nacionalista, impuso una era de propiedad colectiva con la que esperaba impulsar la industria y unir al país, pero sus drásticas políticas también han sido señaladas como causantes de hambrunas y millones de muertes.El Partido Comunista Chino mantiene a Mao como un héroe revolucionario, aunque reconoció tras su muerte que la devastadora Revolución Cultural fue un “grave error”, apunta AFP.Platos decorativos con imágenes del presidente chino Xi Jinping y del difunto líder comunista Mao Zedong se exhiben en una tienda del mercado de antigüedades de Panjiayuan, en Beijing, el 9 de noviembre de 2021. NOEL CELIS En Nanjie, en la provincia central de Henan, considerada la “última aldea maoísta de China”, su imagen aparece por todas partes en murales. Sus pobladores viven bajo los principios maoístas de propiedad colectiva, mientras el resto del país abandonó ese modelo. “Yo aún lo venero muchísimo”, comentó Xie Kaiyue, una estudiante local de 22 años. “Creo que la gente joven de la aldea, y yo misma, no tienen el espíritu fuerte del pasado (...) La gente era más pura”, agregó.Unos 500 kilómetros al norte, en la aldea montañosa de Dazhai, que Mao promovió como modelo nacional luego de que los pobladores transformaron sus colinas áridas en campos irrigados, los turistas recuerdan cuando el Gran Timonel dominaba la política y la vida social. “No había suficiente para comer o vestir”, recordó sobre su infancia Li, un turista de 64 de la ciudad de Xi’an.“Pero todo el país estaba lleno de vigor y había un espíritu de luchar contra cielo, tierra y gente para cambiar cada aspecto de China”, declaró a la agencia de noticias.The crimson flags on Nanjie village's "East is Red" Square hang limp in the sweltering summer heat as a trickle of tourists take photos with a towering statue of Chairman Mao Zedong, still gleaming white almost 50 years after he died.Nostalgia for Mao's egalitarian ideals is… pic.twitter.com/no3Y9J0M67— AFP News Agency (@AFP) September 6, 2026