Análisis Exclusivo suscriptores La actual administración está logrando los consensos necesarios para sacar adelante la propuesta tal como fue radicadaMinistro de Hacienda, Miguel Gómez. Foto: X: @CamaraColombiaPERIODISTA08.09.2026 17:14 Actualizado: 08.09.2026 17:14

En cuestión de días, el gobierno de Abelardo De La Espriella pavimentó el futuro de su presupuesto. De las dudas que había generado el aumento del monto que hubo entre la propuesta del gobierno Petro y la actual, ahora hay un consenso general entre los partidos afines a la nueva administración de que en la próxima semana será cuestión de trámite su aprobación.Contrario a lo que ocurrió con el gobierno Petro, ya no hay voz dentro de las fuerzas oficialistas que pida bajar el monto por estar desfinanciado. La mayoría lo ve como una realidad que sería cubierta a través de mayor endeudamiento. Eso sí, hay un consenso en que no se puede, por el momento, proceder con una reforma tributaria que instaure mayores impuestos.La sesión de este martes fue una muestra de que el camino se le está despejando a Abelardo De La Espriella. En las semanas pasadas, cuando llegó la versión actual del presupuesto, distintos sectores llamaron la atención debido a que había un aumento del monto frente al documento que presentó Gustavo Petro, cuando se había devuelto el presupuesto al nuevo gobierno con la promesa de que se bajaría el dinero pedido.Esas críticas únicamente quedan en los sectores de oposición. En cambio, los allegados al gobierno ya aceptaron que el monto será mayor. Ninguno de ellos se ha mantenido en el pedido de explicaciones al Ejecutivo para justificar el aumento en 55 billones de dinero pedido para el 2027.“Sabemos que el monto no se puede bajar o subir, ahora la pregunta es cómo vamos a distribuir el dinero”, dijo uno de los congresistas consultados por este diario. Otro de los legisladores que participó en la sesión destacó que los ministros comenzaron a hablar y a exponer las necesidades. En ese sentido señaló que es muy probable que el próximo martes, último día de plazo para aprobar el monto, se saque adelante la propuesta del gobierno tal como se presentó. Es decir, 634,9 billones.Ahora el debate gira en torno a reacomodar partidas para garantizar mayor inversión en las regiones. Cada una de las intervenciones de los sectores cercanos al gobierno se concentraron en pedir cambios en el reparto de los dineros para entregar más recursos a ciertos rubros.Por ejemplo, la senadora Sara Castellanos, de Salvación Nacional, llamó la atención sobre el descenso de los recursos para el campesinado. Sería un recorte del 52 por ciento en los dineros de inversión. “Se está afectando la inversión en el campesino”, indicó la congresista de la bancada de gobierno, que aseguró que parte del cálculo de esos dineros a la baja se basaba en la pobre ejecución del gobierno Petro.El representante Alfredo Ape Cuello, del Partido Conservador y quien fue cercano al gobierno Petro, es otro de los que ya ha aceptado la idea de que habrá un monto de 634,9 billones, pero también habla de la necesidad de cambiar partidas para redirigir dineros a algunos sectores en los que se necesita más prioridad. Este último hizo la observación de que se necesita la aprobación de cambios para incluir los subsidios a la energía en el Caribe.Carlos Meisel, ponente y senador del Centro Democrático, fue uno de los que inicialmente había dejado saber sus alertas por el monto tan alto. Ahora, este se concentró en discutir la reasignación de recursos para redirigir el dinero a las carteras que lo necesitan con más urgencia.Estos son algunos de los ejemplos del giro que hubo en el Congreso. En ese sentido, se espera que se sigan escuchando a los ministros y se mantenga la discusión sobre cómo se destinará cada partida. Mientras tanto, no habría mayores inconvenientes para la aprobación del monto. De aquí al próximo martes se haría y se pasaría a la discusión del proyecto de fondo.Es en este momento que tomarán aún más fuerza las discusiones sobre cómo reorganizar las partidas para cubrir los sectores más necesitados y no subir un monto que está desfinanciado en casi 60 billones. Se ha planteado que los recortes vayan orientados a temas de funcionamiento y el pago de deuda.En el primer rubro, algunos ministros, como Indalecio Dangond, de Agricultura, ya han dicho que buscarán reducir sus plantas de personal para que esos dineros pasen a inversión. Esos recortes permitirían tener más margen. Sin embargo, el gasto por funcionamiento es inelástico y algunos congresistas ya han advertido que esos recortes no se pueden hacer de inmediato, sino que se tendrá que esperar a un segundo y tercer año.En cuanto a la deuda, se ha planteado que se revise cuáles son las obligaciones más urgentes y cuáles pueden renegociarse para pagarlas en los años venideros. Indican que todos los gobiernos han hecho esto y buscarán que se pueda modificar el dinero destinado al pago de la deuda para que se pueda destinar a la inversión.JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.