El Senado acogió este martes la primera sesión de control al Gobierno desde la vuelta del verano. El pleno fue un aperitivo del que se celebrará este miércoles en el Congreso, en el que sí estará presente —a diferencia de lo que ocurrió en la Cámara Alta— el presidente Pedro Sánchez. Pero la sesión de este martes evidenció que, lejos de atemperarse, la crisis de Ceuta va a continuar siendo la absoluta protagonista del inicio del curso parlamentario.

El PP convirtió el control en el Senado en, prácticamente, un monográfico sobre la situación en la ciudad autónoma. Los populares, en plena competición por Vox por rentabilizar el desgaste que está provocando al Gobierno la gestión de la crisis, han optado por acercarse a las posiciones de la ultraderecha. Y, este martes, endurecieron aún más su tono y calificaron en múltiples ocasiones a los inmigrantes que se encuentran hacinados en los sistemas de acogida y en las calles y playas de Ceuta de “invasores”, además de acusar al Ejecutivo de ser “dócil” con ellos.

Para el PP, en palabras de varios de los senadores que este martes preguntaron a los principales ministros del Ejecutivo, estas personas son un “peligro”, “roban la libertad a los ceutíes” y son los responsables de generar “un caos sanitario” y un clima en el que “las mujeres y niñas”, un total de 23, “son agredidas sexualmente”. “Llame a las cosas por su nombre: no fue un episodio migratorio, fue una invasión”, espetó la senadora María José Pardo al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, a quien exigió que “deje de blanquear y defender a Marruecos”.