El investigador de la UNAM consideró que la resolución representa una señal para los sistemas educativos, incluido el mexicano, para revisar la manera en que los atlas y mapas son utilizados para enseñar a las nuevas generaciones.
Los mapas no son representaciones neutrales del mundo, sino construcciones visuales vinculadas con el poder político, económico y cultural, afirmó Héctor Mendoza Vargas, investigador del Departamento de Geografía Social del Instituto de Geografía de la UNAM, al analizar la resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU para promover el uso de mapas que representen con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, señaló que la decisión de la ONU coloca a la cartografía en el centro de una discusión que rebasa el ámbito técnico, al reconocer que los mapas transmiten determinadas formas de interpretar y organizar el mundo.
“Es posicionar el mapa en la primera plana de las noticias a nivel mundial”, afirmó el investigador, quien consideró relevante que la ONU esté mostrando a los mapas “como un discurso visual” y como imágenes que no carecen de valor político, económico o cultural.
A su juicio, la resolución representa una forma de “alfabetización cartográfica” dirigida particularmente a los sistemas educativos, con el propósito de modificar la manera en que las nuevas generaciones aprenden a observar e interpretar el mundo a través de los mapas.













