Un ataque de los hutíes de Yemen ha provocado incendios en instalaciones petroleras del sur de Arabia Saudí y ha obligado a suspender temporalmente parte de sus operaciones, según ha reconocido el Ministerio de Energía saudí. La ofensiva, lanzada este martes con drones y misiles balísticos contra cuatro ciudades próximas a la frontera yemení, ha causado 73 heridos, entre ellos mujeres y niños, según las autoridades del reino.Riad ha prometido responder. El general de división Turki al Maliki, portavoz de la coalición militar que Arabia Saudí lidera en Yemen desde 2015, ha afirmado que adoptarán “todas las medidas operativas necesarias” para disuadir a los rebeldes. El ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, ha asegurado que su país “no dudará a la hora de defenderse”, pero ha añadido que “la puerta a la diplomacia no está cerrada”. Lo ha dicho desde Moscú, dónde se encontraba de visita oficial y dónde también ha destacado la importancia de la cooperación energética con Rusia, socio de Arabia Saudí en la alianza petrolera OPEP+. Se trata de uno de los mayores ataques contra territorio saudí desde que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero su guerra contra Irán, principal aliado de los hutíes.Los cuatro puntos alcanzados están en el suroeste del país, todos ellos próximos a la frontera con Yemen, según Reuters. El primero es la base aérea de Jamis Mushait, en la provincia de Asir. Los otros tres son instalaciones de la petrolera estatal Aramco en Abha, capital de esa misma provincia; en Najrán, ciudad situada sobre la propia línea fronteriza; y en Jizán, un puerto del mar Rojo que alberga una de las mayores refinerías del país y una central eléctrica. Imágenes de satélite de la NASA difundidas por esa agencia han mostrado una densa columna de humo negro sobre la refinería de Jizán. Las autoridades saudíes no han precisado a qué hora se produjeron los ataques.En los mercados el efecto se ve en el precio del barril de Brent, referencia internacional para el valor del petróleo en Europa, que ha llegado a cotizar a 99,46 dólares (unos 85 euros) por barril, su nivel más alto desde el 24 de julio. The New York Times señala que los ataques de este martes abren la posibilidad de que se interrumpa el suministro energético que sale de Oriente Próximo por rutas distintas a la del estrecho de Ormuz, bloqueado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.A través de la red social X, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sari, ha presentado el ataque como una operación de represalia. Ha acusado a Arabia Saudí de haber lanzado más de 120 ataques aéreos sobre Yemen en los tres días anteriores, entre ellos uno contra una prisión en Al Hazm, en la provincia norteña de Al Jauf, en el que murieron al menos siete personas, según los hutíes. Riad no se ha pronunciado sobre esa acusación.Los combates en Yemen se reanudaron a mediados de agosto y rompieron la tregua que Naciones Unidas había mediado en 2022. El jueves pasado los hutíes lanzaron una ofensiva en el oeste de la provincia de Taiz y el sur de Hodeidah, en dirección al puerto de Moca, junto al estrecho de Bab el Mandeb, por donde entra y sale el tráfico marítimo del mar Rojo. Las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldadas por Arabia Saudí, han respondido con una contraofensiva en varios frentes y han afirmado este martes haber recuperado la zona de Al Yatma, en Al Jauf, según informa EFE.Los hutíes controlan desde 2014 la capital, Saná, y buena parte del oeste de Yemen, incluida su costa del mar Rojo. Arabia Saudí encabeza desde 2015 la coalición que combate contra ellos en apoyo del Gobierno reconocido. En julio, los rebeldes anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí y empezaron a atacar buques vinculados al reino en el mar Rojo.La reactivación del conflicto ha desplazado a 18.500 personas en 72 horas en la costa occidental de Yemen, unos 3.000 hogares, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El jefe de su misión en el país, Abdusattor Esoev, ha explicado que se suman a los 4,5 millones de desplazados que acumula el conflicto desde 2014.El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, ha advertido de que la ofensiva “amenaza con expandir aún más el conflicto” y ha pedido a las partes que cesen las hostilidades y recurran a los canales de contacto existentes, incluido el Comité de Coordinación Militar de Naciones Unidas.