'La rendici�n no es una opci�n para m�', afirma el canciller alem�n despu�s de que la AfD barriese a los conservadores en su basti�n oriental.Para el canciller alem�n Friedrich Merz, la aplastante victoria de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt el domingo —y el duro golpe que le propin� a su Uni�n Dem�crata Cristiana (CDU)— le afecta directamente.Cuando lanz� la primera de sus tres candidaturas para el liderazgo de la CDU en 2018, tras regresar a la pol�tica despu�s de una d�cada en el mundo empresarial, Merz prometi� reducir a la mitad el apoyo a Alternativa para Alemania (AfD). Su respuesta consist�a en orientar a la CDU hacia la derecha, combinando una postura m�s firme en materia de inmigraci�n con reformas econ�micas que impulsaran el crecimiento.Ocho a�os despu�s, y tras diecis�is meses en la canciller�a, Merz no ha cumplido esa promesa. La AfD est� m�s fuerte que nunca, desplazando a la CDU en un basti�n del este que hab�a dominado durante m�s de dos d�cadas."Es desastroso para la CDU", afirma Andreas R�dder, profesor de historia en la Universidad de Maguncia, que advierte que el partido se enfrenta ahora a un "riesgo existencial".La magnitud de la derrota llev� a celebrar reuniones de crisis en la sede de la CDU en Berl�n el lunes. Horas despu�s, el primer ministro de Sajonia-Anhalt, Sven Schulze, dimiti�.Una fuente interna del partido advierte que el resultado corre el riesgo de acelerar una espiral descendente, a menos de dos semanas de las elecciones regionales en Berl�n y Mecklemburgo-Pomerania Occidental.La derrota en Sajonia-Anhalt, un estado de apenas 2,1 millones de habitantes marcado por la agitaci�n econ�mica y social de la reunificaci�n, era algo que se esperaba desde hac�a tiempo. Pero su magnitud ha cristalizado un temor impensable dentro de la CDU: que el partido de Konrad Adenauer pueda caer en el olvido pol�tico.Con s�lo el 17,2% de los votos, la CDU cosech� su peor resultado en Sajonia-Anhalt desde la reunificaci�n. Hasta el domingo, los conservadores hab�an liderado todos los gobiernos estatales desde 2002. Antes de eso, los socialdem�cratas del SPD, el otro partido hist�rico de la posguerra, hab�an gobernado durante ocho a�os.La AfD obtuvo casi el 44% de los votos, el mejor resultado de cualquier partido en el estado oriental desde 1990.A nivel nacional, la CDU tambi�n ha perdido terreno desde las elecciones federales de 2025, situ�ndose en torno al 20% frente al ascenso hasta el 28% de la AfD, que se ha convertido en el partido m�s popular de Alemania.Preguntado el lunes por qu� la CDU estaba perdiendo apoyo, Merz afirm� no tener una explicaci�n clara."Simplemente veo que los dos grandes partidos populares que tuvimos en el pasado est�n en grave peligro", declar�. "Ese es el caso del SPD desde hace mucho tiempo, pero tambi�n nos afecta a nosotros".La excanciller de la CDU Angela Merkel, que creci� en la Alemania Oriental comunista, asegur� estar "desconsolada" por el resultado en Sajonia-Anhalt, describiendo las elecciones como una "ruptura" en la historia de posguerra de su pa�s.La erosi�n del centroderecha y el centroizquierda de la posguerra es una tendencia paneuropea. Los partidos tradicionales en pa�ses como Francia, Italia y Reino Unido han perdido votantes progresivamente frente a candidatos populistas tanto de derecha como de izquierda.En la mayor democracia de Europa, el cambio ha sido m�s lento. Los votantes, sobre todo en el oeste, se mantuvieron fieles durante m�s tiempo a los partidos que reconstruyeron la econom�a y la posici�n internacional de Alemania Occidental tras la Segunda Guerra Mundial, seg�n la historiadora Katja Hoyer."Pero esto est� cambiando", afirma. En la antigua Alemania Oriental, donde los votantes no experimentaron la prosperidad y la estabilidad asociadas a la antigua Rep�blica Federal antes de la reunificaci�n, la lealtad a los partidos tradicionales es m�s d�bil y el comportamiento de los votantes m�s transaccional.Los cr�ticos del Brandmauer —el "cord�n sanitario" que impide la cooperaci�n con la AfD—, entre ellos R�dder, argumentan que esta estrategia ha acelerado el desmoronamiento de la pol�tica de coaliciones tradicional alemana. A medida que los partidos tradicionales han perdido apoyo, formar mayor�as de gobierno sin la extrema derecha se ha vuelto cada vez m�s dif�cil, lo que alimenta la frustraci�n de los votantes.En estados m�s peque�os como Sajonia-Anhalt, argumentan, la AfD ahora incluso puede aspirar a mayor�as absolutas.El debate se intensifica dentro de la CDU sobre si revisar o no su pol�tica hacia el partido de extrema derecha. Incluso Merkel, que durante mucho tiempo fue la rival de Merz en el partido, declar� este martes que se mostraba esc�ptica respecto al cord�n sanitario."Yo no lo invent�, y no me gusta", afirm� Merkel. "Eso no es lo que convence a la gente"."Los votantes derribaron el Brandmauer", se�ala R�dder, exfuncionario de la CDU que lleva tiempo abogando contra la exclusi�n de la AfD. "El cord�n sanitario se ha convertido en el distintivo de los dem�s partidos. Para la CDU, representa un desaf�o fundamental".Una opci�n es que la CDU de Merz siga adelante a duras penas, impulsando reformas del bienestar social impopulares junto a su socio de coalici�n, el SPD, cuyos �ndices de popularidad tambi�n est�n por los suelos. La esperanza residir�a en que la recuperaci�n econ�mica termine restableciendo la confianza de los votantes, explica R�dder.Otra ser�a disolver la coalici�n y gobernar en minor�a con el actual Bundestag, liberando a la CDU de tener que diluir sus pol�ticas para obtener el apoyo del SPD. Ser�a una estrategia audaz pero "arriesgada", seg�n R�dder.Una tercera opci�n ser�a reemplazar a Merz por un canciller m�s popular, manteniendo la coalici�n intacta.Hendrik W�st, el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, el estado m�s poblado de Alemania, de 50 a�os, es citado con frecuencia —incluso por miembros de la CDU— como el candidato obvio a canciller. Sin embargo, reemplazar a Merz no resolver�a el dilema m�s profundo del partido respecto a la oposici�n a la AfD, concluye R�dder.Esto tambi�n requerir�a que Merz se hiciese a un lado. El lunes, no dio ninguna se�al de estar dispuesto a renunciar al puesto que tanto hab�a anhelado.Ante las repetidas preguntas sobre su responsabilidad personal en la derrota en Sajonia-Anhalt, Merz reconoci� que hab�a "sido un factor en la campa�a"."Sabemos que las reformas han sido un asunto importante, y lo seguir�n siendo", afirm�. "Pero nuestro pa�s necesita reformas fundamentales".Merz prometi� un cambio de rumbo, aunque ofreci� pocos detalles, argumentando que el resultado de Sajonia-Anhalt hac�a imposible volver a la normalidad. Tambi�n se present� como defensor de las instituciones democr�ticas alemanas frente al auge de las fuerzas euroesc�pticas y prorrusas.Merz declar� que la CDU revisar�a su estrategia tras las dos elecciones estatales restantes de este mes. Al pregunt�rsele si dimitir�a en caso de no lograr revertir la situaci�n del partido, se mostr� desafiante: "La rendici�n no es una opci�n para m�".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. 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La CDU de Merz entra en crisis tras la victoria de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt
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