La pen�ltimaEscribo esta columna entristecida, porque me parece que un movimiento que no se puede poner de acuerdo en despedir a sus iconos es un movimiento peligrosamente heridoGloria Steinem atiende a la prensa como portavoz del feminismo en la sede de la Asociaci�n por las Libertades Civiles de Nueva YorkActualizado Martes,

septiembre

06:10El mi�rcoles muri� Gloria Steinem. Y estos d�as, junto a mensajes llenos de agradecimiento y admiraci�n a una de las m�s grandes feministas de la historia, tambi�n ha habido un mont�n de mensajes dur�simos desde los activismos contra ella. Escribo esta columna entristecida, porque me parece que un movimiento que no se puede poner de acuerdo en despedir a sus iconos es un movimiento peligrosamente herido. Tambi�n porque es de justicia po�tica recordar que todas estamos aqu� por ella.Ha corrido como la p�lvora que con 23 a�os, Steinem particip� en un festival para j�venes financiado con dinero de la CIA. A partir de ese dato de juventud y aunque nunca se encontr� nada m�s (y mira que buscaron), se cre� el bulo de que Steinem era una infiltrada de la CIA en los movimientos feministas para desarticularlos desde dentro.Ya sabemos todos que una mentira, por m�s que se repita, no se convierte en verdad. Si hubiera sido una agente infiltrada de la CIA, entonces estar�amos hablando de la mayor estafadora de la CIA de la historia. No solo no dinamit� el movimiento feminista, sino que lo impuls� hasta l�mites insospechados, haciendo comunidad y despertando a millones de mujeres en todo el mundo.Tambi�n se le ha echado en cara la supuesta falta de interseccionalidad entre clase y raza en su discurso. Pero hasta bell hooks acab� reconociendo que Steinem apoyaba a las mujeres racializadas en lugar de imponer su mirada �nica.A m� me parece que lo que ha pasado esta semana es algo que le gusta mucho hacer al sistema: cuando una mujer llega arriba, el sistema nos advierte de que es peligrosa, estafadora o un producto que alguien puso ah�, para desactivar su activismo.Gloria, se lanz� a la carretera cuando las mujeres no pod�an abrir una cuenta corriente sin el permiso de sus maridos o de sus padres, cuando la brecha salarial era descomunal, cuando solo hab�a un 7% de alumnas en las universidades, cuando las mujeres solo pod�an escribir en las secciones de moda. Cuando no exist�an las palabras �acoso sexual� ni �violencia dom�stica�. Cuando no exist�a un derecho al aborto ni al matrimonio igualitario. Y se va 92 a�os despu�s, habiendo visto cumplirse parte de las revoluciones que inici�.Hacer genealog�a es feminista. Dar las gracias a todas las que se lanzaron a las carreteras para que otras podamos pasar por la vida sin peajes, tambi�n.