Moscú (EuroEFE).- El Kremlin acusó este martes de «rusofobia» al Gobierno de Friedrich Merz, pero aseguró que, en cualquier caso, Moscú no quiere romper relaciones diplomáticas con Berlín.
«Dicha rusofobia se está convirtiendo en una manía, una manía persecutoria. La tendencia es culpar a Rusia de todo«, dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov respondió así a unas declaraciones de Merz sobre la falta de intención de cambiar la política hacia Rusia después de la victoria de extrema derecha prorrusa en los recientes comicios en el estado de Sajonia-Anhalt.
A la vez, el representante del Kremlin aseguró que Moscú nunca ha querido romper las relaciones con Berlín o reducir su nivel pese a las discrepancias con el gobierno alemán.
«Nunca hemos estado a favor de reducir las relaciones», declaró Peskov. Con todo, agregó que no sabe «hasta dónde podrían llegar los líderes alemanes» en su rusofobia.













