ExplicativoUn informe conocido durante la audiencia reveló la maniobra que se habría utilizado para obtener el aval de un jefe de la organización criminal.Kevin Santiago Ángel Garzón tenía 31 años y trabajaba como docente en una institución educativa de la localidad de Bosa. Foto: Archivo particularSUBEDITORA DE BOGOTÁ 08.09.2026 06:55 Actualizado: 08.09.2026 06:55
Una acusación que habría sido completamente inventada habría servido para conseguir la autorización de asesinar al profesor Kevin Santiago Ángel, cuyo cuerpo desmembrado fue encontrado dentro de una maleta en el sector de El Tintal, en el suroccidente de Bogotá.El nuevo dato surgió durante la audiencia judicial en la que se conocieron detalles de la investigación contra los ocho señalados de participar en el crimen del docente. De acuerdo con un informe de investigador de campo del 6 de julio de 2026, Osmer Josué Castillo Urbaneja habría inventado que Kevin intentó violar a una niña con el propósito de convencer a un hombre identificado como Giovanni, señalado como líder del ‘Tren de Aragua’ en Venezuela, para que autorizara su asesinato.La información conocida durante la diligencia permite reconstruir la lógica con la que presuntamente se habría buscado justificar el crimen dentro de la organización. “Es que nosotros los del Tren no podemos matar por matar, pero en un caso como el de la violación da para que lo maten y lo descuarticen”, se conoció durante la audiencia.La misma declaración hace referencia posteriormente a la manera como fue asesinado el docente: “Por eso lo picaron y le quitaron la cabeza y la dejaron tirada”.El dato introduce un elemento nuevo y especialmente grave dentro del expediente: la acusación contra Kevin no correspondería a una conducta del profesor, sino que, de acuerdo con el informe del investigador, habría sido creada para conseguir dentro de la estructura criminal el aval necesario para matarlo.Hasta ahora, la hipótesis divulgada por la Fiscalía había señalado que detrás del asesinato estaría la labor que Kevin desarrollaba con jóvenes de Kennedy y que presuntamente terminó afectando intereses del ‘Tren de Aragua’ relacionados con el tráfico de estupefacientes y las extorsiones.“Es que nosotros los del Tren no podemos matar por matar, pero en un caso como el de la violación da para que lo maten y lo descuarticen”El hallazgoNuevos videos clave para la investigación sobre el crimen de Kevin Santiago Ángel. Foto:Tomadas de redes sociales y Noticias RCN.Kevin Santiago Ángel fue encontrado el 22 de mayo dentro de una maleta abandonada en una zona del sector de El Tintal.Durante varios días su cuerpo permaneció sin ser identificado en Medicina Legal. La confirmación para la familia llegó después, cuando mediante las huellas se logró establecer que se trataba del profesor.Para quienes durante esos días continuaban preguntando por él y participando en su búsqueda, conocer que el cuerpo estaba en Medicina Legal desde el 22 de mayo aumentó la indignación y el desconcierto.Karen Valvena, integrante de la comunidad educativa, expresó entonces la frustración que produjo la noticia.“Es muy triste que ellos digan que desde el 22 de mayo el cuerpo estaba en Medicina Legal y que no sabían, cuando nosotros hemos estado buscándolo”, señaló.Con la identificación terminó una búsqueda y comenzó otra: establecer quién había asesinado al profesor y por qué.Más de 80 actividades de policía judicialCaso de Kevin Santiago Ángel, profesor hallado muerto tras salir de gimnasio en Bogotá Foto:REDES SOCIALESDurante los meses siguientes, la Fiscalía realizó más de 80 actividades de policía judicial, algunas con apoyo de la agencia estadounidense DEA.Esa investigación llevó a una conclusión que modificó de manera sustancial lo que hasta entonces se conocía sobre el crimen.Según informó la Fiscalía el 4 de septiembre, las actividades deportivas que Kevin promovía con jóvenes de Kennedy para prevenir el consumo de estupefacientes habrían interferido con intereses criminales del ‘Tren de Aragua’, particularmente con actividades relacionadas con el tráfico de drogas y las extorsiones en esa zona de Bogotá.La hipótesis puso bajo otra luz la labor que el profesor desarrollaba fuera de las aulas. Lo que para Kevin representaba ofrecer a los jóvenes una cancha y una alternativa frente al consumo de drogas habría terminado chocando, según los investigadores, con quienes obtenían beneficios económicos precisamente de esos entornos.Ahora, lo revelado durante la audiencia incorpora otra pieza al expediente: para conseguir autorización dentro de la organización para cometer el crimen, se habría construido una acusación falsa que presentaba al profesor como responsable de un intento de violación contra una menor.Los ocho señalados por el crimenEl cabecilla del 'Tren de Aragua', señalado autor intelectual del crimen del profesor Ángel. Foto:EL TIEMPO/ Archivo ParticularLa Fiscalía identificó y judicializó a ocho ciudadanos venezolanos señalados como presuntos integrantes de esa organización y vinculados con diferentes momentos del asesinato.De acuerdo con las evidencias recopiladas por el ente investigador, Kevin habría sido llevado a un inmueble del suroccidente de Bogotá, donde fue retenido y sometido a actos de tortura antes de ser asesinado.Posteriormente, su cuerpo fue desmembrado, introducido en una maleta y abandonado en El Tintal. La investigación señala a Osmer Josué Castillo Urbaneja como presunto cabecilla de la organización en Bogotá y como quien habría impartido la orden de cometer el crimen desde un centro de reclusión.Franyer Eduardo Vásquez Ramos habría coordinado su ejecución y la disposición posterior del cuerpo. Según la Fiscalía, Gacelis Nairobid Sojo Lira, alias ‘Alondra’, habría comenzado a contactar al profesor desde el 9 de mayo mediante redes sociales para ganarse su confianza y conseguir que acudiera a una cita en un inmueble del barrio Galán.Emiro Manuel Nieves Morgado, alias ‘Mario Bro’, presuntamente facilitó el lugar. También aparecen vinculados Luis Alberto Camejo González, alias ‘Luis Panadero’; Eduin Vikzabith Herrera Martínez, alias ‘Looney Tones’; Arístides José Mendoza Rodríguez, alias ‘Colmillos’, y Raúl Antonio Pérez Pérez, alias ‘Tun Tun’.Según la Fiscalía, habrían intervenido en diferentes momentos de la retención, la tortura y el posterior traslado del cuerpo.A los ocho procesados les fueron imputados los delitos de homicidio, tortura, desaparición forzada y concierto para delinquir, todos agravados, además de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Ninguno aceptó los cargos.El profesor detrás del expedienteKevin Santiago Ángel Garzón. Foto:Los avances de la investigación también han terminado poniendo en el centro una faceta de Kevin que sus estudiantes, compañeros y amigos ya conocían.Era profesor de tecnología y robótica. Quería hacer una maestría y trabajaba horas adicionales para poder pagarla. Vivía con su mamá y mantenía con ella el hábito de avisarle dónde estaba y que se encontraba bien.También le gustaba el fútbol y estaba convencido de que el deporte podía convertirse en una herramienta para evitar que algunos jóvenes terminaran consumiendo drogas o acercándose al delito. Esa labor, de acuerdo con la hipótesis que sostiene la Fiscalía, habría terminado afectando intereses de una estructura criminal.La revelación conocida ahora durante la audiencia agrega un elemento aún más inquietante: según el informe de investigador de campo, para justificar el asesinato dentro de la propia organización se habría creado una historia falsa que presentaba al docente como responsable de haber intentado violar a una niña.Para quienes conocieron a Kevin, reducir su historia a las circunstancias atroces de su asesinato sería contar apenas el último capítulo de su vida. Antes de la maleta, de las cámaras de seguridad, de los ocho procesados y del expediente judicial estuvo el profesor que quería seguir estudiando y que dedicaba parte de su tiempo a intentar convencer a otros jóvenes de que una cancha podía ofrecerles un camino distinto.Y está también su mamá, para quien ningún avance judicial cambia la ausencia que comenzó cuando su hijo dejó de contestar. Una de sus últimas respuestas permanece en el teléfono y en la memoria de su familia: “Estoy en el gimnasio”. CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






