Muchos problemas dentales pueden parecer insignificantes, al menos al principio. Los síntomas no siempre duelen y puede que ni siquiera llamen la atención.
"Muchas veces, los pacientes no se dan cuenta de que tienen un problema en la boca porque no se fijan bien", afirmó Steven Katz, expresidente de la Asociación Estadounidense de Endodoncistas.
Incluso un dolor de muelas puede ser intermitente, explicó Katz, lo que lleva a algunas personas a posponer su tratamiento. Además, pedir cita con el dentista por un problema indoloro, como el sangrado de las encías al usar hilo dental, puede parecer más una molestia que una ventaja.
Sin embargo, síntomas dentales aparentemente leves suelen indicar infecciones que, si no se tratan, pueden derivar en problemas más complejos, explicó Richard M. Lipari, dentista estético de Nueva York, en un correo electrónico.
Estos problemas también pueden requerir tratamientos más costosos y visitas adicionales para su corrección. Algunos cambios en la boca incluso pueden ser señales de alerta temprana de enfermedades en otras partes del cuerpo, añadió Lipari.








