BELGRADO, Serbia (AP) — Ratko Mladic, el comandante serbobosnio que murió cuando cumplía cadena perpetua por crímenes de guerra, fue enterrado el lunes con honores militares y con multitudes presentes, al tiempo que Serbia desafiaba las advertencias de la Unión Europea contra permitir un homenaje público al hombre declarado culpable del primer caso de genocidio en el continente desde la Segunda Guerra Mundial.Miles de dolientes comenzaron a llegar temprano a la pequeña Iglesia Ortodoxa Serbia de San Lucas, en Belgrado, para rendir homenaje a Mladic cuando su cuerpo era velado. Mladic todavía es visto como un héroe por muchos serbios. Su gorra de oficial militar y su sable descansaban sobre el ataúd, flanqueado por hombres con uniformes de faena.El jefe de la Iglesia Ortodoxa Serbia, el patriarca Porfirije, encabezó el oficio fúnebre, y soldados del ejército serbio trasladaban el ataúd de Mladic cubierto con la bandera al cementerio, en medio de aplausos de los dolientes y de una orquesta militar que tocaba. Medios progubernamentales transmitieron la ceremonia en vivo.

El líder nacionalista serbobosnio Milorad Dodik y el embajador de Rusia en Serbia, Alexander Botsan-Kharchenko, estuvieron entre los presentes en el funeral.Mladic murió a los 84 años el 27 de agosto en La Haya, Países Bajos, donde cumplía cadena perpetua. Fue condenado en 2017 por orquestar la masacre de más de 8.000 hombres y niños musulmanes en Srebrenica en 1995; el asedio de años a la capital bosnia, Sarajevo; y otros crímenes de guerra, incluida la instalación de campos de concentración para civiles no serbios detenidos y soldados enemigos.Desde que murió Mladic, sus admiradores nacionalistas han realizado vigilias, pintaron una serie de murales en Belgrado con su imagen y encendieron bengalas en su honor. La noche del domingo, aficionados al fútbol exhibieron una enorme imagen de Mladic y corearon su nombre en un partido en Belgrado.