Pamplona (EFE).- Los grupos del Parlamento de Navarra han iniciado el nuevo curso político, el último antes de las elecciones forales, con la vista puesta en la cita con las urnas y posiciones enfrentadas sobre la gestión del Gobierno de María Chivite, mientras que asuntos como la vivienda, la sanidad, los presupuestos o las leyes pendientes marcarán los próximos meses.

Continuidad entre UPN y PSN

El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha pronosticado, en declaraciones ante los medios tras la primera Junta de Portavoces, una continuidad respecto al anterior curso político y ha sostenido que «la mala leche no ayuda a generar un buen clima en este Parlamento», en referencia al PSN, al que ha acusado de recurrir a la «teatralidad política» y de «vivir de la exageración».

Esparza ha afirmado que las «políticas moderadas del PSN no existen» y ha considerado que socialistas y EH Bildu «defienden las mismas cosas», al tiempo que ha acusado a la formación abertzale de ejercer como «abogado defensor» del PSN.

El dirigente regionalista ha asegurado además que el Ejecutivo tendrá que responder por el «deterioro de los servicios públicos» y ha augurado que Chivite tratará ahora de presentar soluciones a problemas que, a su juicio, no ha resuelto durante sus siete años de gobierno.