Vitoria (EFE).- El Gobierno Vasco arrancará el próximo jueves 27 el nuevo curso político.
En él deberá preocuparse de problemas propios, como la carestía de la vivienda, los conflictos y las listas de espera en Osakidetza o el cierre de las transferencias pendientes.
Y ajenos, ya que va a sobrevolar el clima preelectoral.
El ejecutivo vasco reunirá como es tradicional el primer Consejo de Gobierno en el Palacio Miramar de San Sebastián, y en septiembre el Parlamento Vasco celebrará el pleno de política general.
Pero incluso antes habrá que afrontar problemas urgentes como la crisis de los menores de Ceuta.







