Brasilia (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en campaña por su reelección, encabezó este lunes el desfile cívico-militar por el Día de la Independencia en plena tormenta institucional por la crisis interna en la Corte Suprema.
Lula, ataviado con la banda presidencial, lideró el acto en Brasilia junto al vicepresidente y su compañero de fórmula para los comicios de octubre, Geraldo Alckmin; la primera dama, Rosângela Lula da Silva, y los jefes de los poderes Legislativo y Judicial, entre otras autoridades.
El desfile de este año giró en torno a tres banderas de la administración del dirigente progresista: la soberanía nacional, el combate a la violencia contra las mujeres y la Copa del Mundo de fútbol femenino, que Brasil organizará el próximo año.
«Soberanía, la fuerza que une a Brasil»
«Soberanía, la fuerza que une a Brasil» fue el lema que encabezó la presentación de las tropas y que el líder progresista está usando como baza electoral para movilizar a los votantes de cara a las presidenciales, para las que parte como favorito, con una ventaja mínima sobre el senador Flávio Bolsonaro, según los últimos sondeos.










