Más de un millón y medio de niños y adolescentes vuelven esta semana a las aulas en Catalunya

Llibert Teixidó / Propias

Lorena Ferro

El curso escolar 2026-27 empieza este martes en Catalunya en muchos centros como terminó el anterior: con huelga. A pesar de la petición de la consellera Esther Niubó de hacer un paréntesis en la protesta para la vuelta a las aulas tras el verano, los sindicatos han decidido mantener la huelga reconociendo que se trata de una jornada “especialmente sensible”. Precisamente por eso es una incógnita saber cuál será el seguimiento de la protesta. Hay centros que han decidido no sumarse a la protesta para priorizar el reencuentro de alumnos y comunidad educativa tras el parón estival. Otros, en cambio, retomarán el curso con huelga desde el primer día. Los docentes piden consolidar los compromisos de la negociación de la pasada primavera, más inversión en educación inclusiva o aumentar las plantillas docentes. El calor en las aulas, el boicot de más de la mitad de centros públicos a las colònies o las nuevas directrices sobre el uso de la IA son otros de los aspectos que marcarán un curso que se prevé convulso.

Para esta primera jornada de huelga del curso 2026/27 se han decretado servicios mínimos que incluyen una persona del equipo directivo por centro y, en infantil, primaria y secundaria, un docente por cada tres unidades o aulas. En educación especial se establece el 50 % de la plantillas y en las escuelas infantiles, el 33 %. Los servicios de comedor, cocina, acogida, extraescolares y atención al alumnado con necesidades educativas especiales, deberán contar con la mitad del personal.