Opinión
Columnas Diarias
CatalejoEl periodismo de investigación es, como mínimo, peligroso porque mientras más valiosos para el beneficio ciudadano son los resultados, más ira despiertan.
La tiranía no comienza instantáneamente o en un brevísimo plazo, sino con acciones aparentemente justificadas y con cierto nivel de aprobación inicial entre los ciudadanos. En la actualidad se va desarrollando paso a paso, y avanza en la represión de todos o ciertos grupos ciudadanos. El ejercicio del periodismo independiente es parte fundamental de la libre emisión del pensamiento, en Guatemala una parte fundamental de la Carta Magna, la cual la califica dentro de las leyes constitucionales, es decir cuyo cambio requiere de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Las otras son la ley de exhibición personal, para evitar capturas y encierros ilegales, y la ley electoral y de partidos políticos.
La captura de un periodista es legalmente posible cuando se refiere a acusaciones de hechos ilegales del campo civil, como un accidente automovilístico, un homicidio culposo o no. Pero es ilegal y sobre todo inconstitucional si la acusación se refiere al hecho de ejercer la libre emisión del pensamiento, en lo cual comparte ese derecho con el resto de ciudadanos. Una violación a la calumnia, la injuria, la difamación, requiere una denuncia ante un juez civil, quien llama al tribunal de imprenta, llamado así porque cuando se integró, la imprenta era la única forma de divulgar el pensamiento en cantidades masivas. Ahora incluye radio, televisión y redes sociales, y su difusión es instantánea y llega a distancias de cualquier parte del mundo.








