0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialCuando observamos que otra persona obtiene una recompensa, nuestro cerebro procesa esa información y puede utilizarla para orientar nuestro propio comportamiento. Sin embargo, todavía se conocen poco los mecanismos neuronales que permiten interpretar las experiencias de los demás y convertirlas en decisiones sociales. Un proyecto liderado por Cristina Márquez, del Centro de Neurociencias y Biología Celular de la Universidad de Coimbra, en Portugal, trata de esclarecer este proceso.La investigación estudiará cómo percibe el cerebro los estados de recompensa de otros individuos y de qué manera esa información influye en la toma de decisiones prosociales, es decir, aquellas que pueden beneficiar a los demás. Comprender este mecanismo resulta fundamental porque las interacciones sociales condicionan de forma significativa muchas de nuestras elecciones y comportamientos cotidianos.Para investigar el fenómeno, el equipo ha desarrollado nuevas pruebas conductuales con ratas. Los datos preliminares indican que, cuando estos animales observan a otras ratas en situaciones de recompensa, sus cerebros también presentan respuestas relacionadas con la recompensa. El proyecto profundizará ahora en estos primeros hallazgos para determinar qué circuitos neuronales intervienen y cómo se comunican entre sí las distintas regiones cerebrales.Los investigadores prestarán especial atención a las conexiones con la región del cerebro implicada en el procesamiento de la información social. Para ello, utilizarán técnicas avanzadas que permitirán elaborar mapas de los circuitos cerebrales, manipular la actividad de determinadas neuronas y registrar su funcionamiento con alta resolución.El objetivo es reconstruir el recorrido que sigue la información social dentro del cerebro desde la percepción de la experiencia de otro individuo hasta su posible influencia en una decisión. De esta forma, los científicos esperan entender mejor cómo el cerebro integra las recompensas ajenas y las utiliza para orientar comportamientos sociales complejos.El proyecto cuenta también con la participación de Alexandre Charlet, del Instituto de Neurociencia Celular e Integrativa de Estrasburgo, perteneciente al Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia.La investigación es todavía de carácter fundamental y no plantea una aplicación clínica inmediata. No obstante, conocer mejor los circuitos que procesan la información social podría contribuir en el futuro al desarrollo de nuevos tratamientos para trastornos como la depresión y el autismo, que pueden afectar al comportamiento y a las interacciones sociales.Declaración de transparencia: Esta investigación está financiada por la Fundación “la Caixa”, entidad que apoya el canal de información científica Big Vang.
¿Cómo utiliza el cerebro las recompensas ajenas para tomar decisiones?
El proyecto busca identificar conexiones neuronales vinculadas al procesamiento de información social








