Algunos piensan que para conocer enclaves naturales espectaculares debemos viajar y salir fuera de España, pero lugares como el Parque Natural del Alto Tajo, ubicado entre las provincias de Guadalajara y Cuenca, confirman que este país alberga paisajes realmente impresionantes que merece la pena visitar.
Este lugar tiene una de las cascadas más bonitas de la zona, una caída de agua de unos veinte metros de altura conocida como el Salto de Poveda y que tiene una historia muy curiosa, pues surgió en el punto en el que se proyectó una pequeña presa hidroeléctrica que finalmente nunca llegó a terminarse.
Con el paso de los años, el agua fue debilitando la antigua estructura que se había construido hasta que la presión constante del Tajo terminó por abrirse paso. De aquella transformación nació la cascada, la cual tiene hasta diez de anchura y hoy es uno de los paisajes más emblemáticos de la zona del Alto Tajo.
¿Cómo llegar?
Existen principalmente dos opciones para conocer los alrededores del Salto de Poveda. Si queremos acceder con nuestro vehículo lo más cerca posible, deberemos tomar la pista de tierra que hay a un lado del Puente de Poveda de la Sierra, justo donde se encuentra la caseta de información, un camino que nos llevará prácticamente a la cascada y para el que apenas hay que andar.






