El pintoresco municipio de Trillo es especialmente reclamado estos días de intenso calor ya que supone un auténtico oasis en La Alcarria, transformando la imagen típica castellana. Situado en la confluencia donde el río Cifuentes desemboca en el imponente Tajo, este pueblo ofrece un paisaje de exuberante vegetación y rumor constante. Esta linde natural, que sirve de puerta al Parque Natural del Alto Tajo, destaca por su valioso patrimonio, su estrecha relación con la literatura y su riqueza hídrica. El discurrir de sus corrientes ha modelado la geografía y el carácter de una hermosa villa que cautiva a quien la visita hoy.

La íntima vinculación de este emblemático enclave con el agua se remonta a la remota antigüedad, con sólidas raíces en el glorioso Imperio Romano. En aquellos tiempos lejanos, el cauce del río Cifuentes ejercía como una frontera natural sumamente estratégica entre las regiones históricas de Carpetania y Celtiberia. Asimismo, los colonos romanos ya descubrieron y aprovecharon las valiosas propiedades medicinales de los manantiales termales de la zona. Estos baños se convirtieron en un gran orgullo para la población local, perdurando con gran fuerza a lo largo de los siglos.