NoticiaEl periodista y presentador, recordado por su paso por el Noticiero de las Siete, murió este domingo en Medellín a los 75 años.Falleció el periodista colombiano Juan Guillermo Ríos, quien fue uno de los mejor 'dateados' del país Foto: Archivo EL TIEMPOPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD06.09.2026 15:43 Actualizado: 07.09.2026 09:03
El periodismo colombiano está de luto. Este domingo 6 de septiembre murió en Medellín, la ciudad que lo vio nacer, Juan Guillermo Ríos, el periodista y presentador que durante los años 80 se convirtió en la cara más popular de la televisión nacional al frente del Noticiero de las Siete. Tenía 75 años.Desde distintos rincones del gremio comunicacional en la capital antioqueña y el resto del país, figuras de la prensa expresaron su profundo dolor por el deceso del experimentado comunicador. Uno de los mensajes más sentidos fue el del periodista y analista Wbeimar Muñoz, quien lo describió como un hombre de gran sindéresis y lamentó la pérdida de quien consideraba un amigo entrañable, subrayando que el país entero pierde a un periodista excepcional y el gremio despide a un referente irreemplazable. Por su parte, Fernando Barrero, exdirector de Inravisión, recordó públicamente pasajes clave de su trayectoria —entre ellos la crisis que rodeó su salida del Noticiero de las 7 en la década de 1980— y destacó siempre su caballerosidad y su dimensión periodística. LEA TAMBIÉN Su historia quedó escrita en el libro 'Memorias de paz, amor y buen genio'. Foto:Archivo EL TIEMPORíos nació en 1951 en el barrio Manrique de Medellín, el cuarto de once hermanos en un hogar humilde: su madre lavaba ropa ajena en la quebrada Santa Elena y su padre, pintor de brocha gorda, murió cuando él tenía apenas doce años. Esa infancia de escasez —marcada incluso por episodios de mendicidad para llevar comida a la mesa— contrasta con la meteórica carrera que emprendería poco después, impulsada por el apoyo de una familia que lo becó en el colegio Bolivariano y, más tarde, en la Universidad de Antioquia, donde estudió Periodismo. Posteriormente perfeccionó su formación en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lovaina, en Bélgica.Su salto a los medios llegó en 1970, cuando se trasladó a Bogotá para trabajar en Caracol Radio. Alfonso Lizarazo le dio esa primera oportunidad en radio. A los 25 años ya dirigía su primer noticiero, Telenoticias, y en 1975 fue jefe de prensa del entonces presidente Alfonso López Michelsen. Pero el momento que lo convirtió en leyenda llegó entre 1984 y 1985, cuando asumió la dirección y presentación del Noticiero de las Siete: un espacio que, en un país con apenas dos canales de televisión, llegó a concentrar más del 70 % de la audiencia nacional, una cifra que ningún noticiero ha vuelto a igualar.Su estilo, alejado del acartonamiento de la época, y su inolvidable despedida —que distintos colegas como “les deseo paz, amor y buen genio”— lo convirtieron en un ícono generacional. Fue, según quienes narran su historia, una suerte de primer anchorman de la televisión colombiana: mezcla de productor y presentador con un poder que le permitió, incluso, hacer que un avión regresara a recoger su equipaje. LEA TAMBIÉN Juan Guillermo Ríos con algunos de los integrantes de su familia. Foto:Archivo EL TIEMPOSu carrera no estuvo exenta de riesgos y sobresaltos propios del periodismo en medio del conflicto armado. En 1982 fue secuestrado por el M-19, y su trabajo periodístico fue objeto de censura en 1985. En medio de su ejercicio crítico del oficio, también fue víctima de un atentado cuando le dispararon mientras se movilizaba en un vehículo en Bogotá, y recibió amenazas constantes por sus investigaciones. Tras su salida del Noticiero de las Siete continuó vinculado a los medios en Notivisión —su propia programadora de televisión—, además de Caracol Televisión, Caracol Radio, Radio Santa Fe, Radio Melodía y la revista Semana, y de dirigir las emisoras de la Policía Nacional y ejercer como asesor de comunicaciones de distintos gobiernos. Por su trayectoria recibió en tres ocasiones el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, además de un reconocimiento del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB).El otro gran capítulo de su vida fue su batalla contra el cáncer. En noviembre de 1998 le diagnosticaron un tumor renal que avanzó con rapidez hacia el bazo y el colon. Fue sometido a decenas de cirugías —llegó a hablar de casi 40 intervenciones a lo largo de los años—, sufrió una peritonitis, varios paros cardíacos y permaneció meses en coma en el Hospital San Ignacio de Bogotá. En una entrevista de esa época contó que la enfermedad lo transformó: dejó de perseguir el rating y los símbolos de estatus —los relojes, los autos, la ropa de marca— para dedicarse a “vivir y disfrutar del amor” de sus hijos, y aseguró que el episodio también le devolvió la fe: pasó de un ateísmo declarado a asumirse como una persona espiritual y creyente.Fue también docente de periodismo y asesor en la Universidad Sergio Arboleda durante casi dos décadas, compartiendo su experiencia con nuevas generaciones de comunicadores. En 2022 publicó, junto a su hijo, el también periodista Andrés Ríos López, el libro de memorias Paz, amor y buen genio —editado por Intermedio Editores—, donde repasó tanto los hitos profesionales como su proceso de recuperación y su vínculo con sus hijos Andrés, Sebastián y Zaraí, y sus nietos. En una entrevista con EL TIEMPO en 2021 había dejado clara la manera en que quería ser recordado: “Yo soy un reportero, me considero un reportero. Cuando muera, yo quiero un epitafio que diga: 'Aquí yace Juan Guillermo Ríos. Profesión: reportero'”.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










