Las llegadas de taxi-pateras o narcolanchas a las costas de la Regi�n de Murcia, con decenas de inmigrantes a bordo, se han convertido en un suceso constante y continuo durante el periodo estival. La �ltima de ellas, en la tarde del pasado viernes, cuando la Delegaci�n del Gobierno inform� de la interceptaci�n de una embarcaci�n con 23 personas inmigrantes a bordo, a 45 millas al suroeste de la costa del Cabo de Palos.Era el tercer episodio en la semana en la que finalizaban las vacaciones y tambi�n un mes, el de agosto, que ha estado marcado por la aparici�n recurrente de este tipo de embarcaciones motorizadas que, si bien suelen ser habituales en esta �poca estival, este a�o han aumentado de forma exponencial.La alerta salt� el pasado 19 de agosto, cuando, alrededor del mediod�a, una de estas lanchas llegaba a la Cala de Barco, en Cartagena, mientras los ba�istas y turistas, que disfrutaban de un d�a de verano, asist�an temerosos e incr�dulos ante lo que estaban viendo. A escasos metros de la orilla, las personas que hab�an sido transportadas hasta all� se lanzaron al agua para nadar r�pidamente hasta la playa sin ning�n dispositivo policial que lo impidiese. Numerosos v�deos que circularon en las redes sociales lo atestiguan.En total, seg�n inform� la Delegaci�n del Gobierno, fueron 62 personas, presumiblemente de nacionalidad argelina. 45 varones, dos mujeres y 15 menores de edad, todos ellos hombres, que fueron localizados por la Guardia Civil, atendidos por la Cruz Roja y puestos a disposici�n de la Polic�a Nacional.Tres d�as despu�s, la Guardia Civil volvi� a detectar otra embarcaci�n en la Cala Dentoles, en el Parque Regional de Calblanque (Cartagena). Esta vez, la cifra se rebaj� hasta las 49 personas: 39 varones, una mujer y nueve menores, tambi�n hombres. Y al igual que en la ocasi�n anterior, todos ellos fueron localizados, atendidos y puestos a disposici�n de la Polic�a.Ante esta situaci�n, el presidente de la Regi�n de Murcia, Fernando L�pez Miras, traslad� al presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, su descontento mediante una misiva que hizo p�blica en sus redes sociales el d�a 24 de agosto.En esa carta, el bar�n popular le transmiti� al l�der del Ejecutivo su "preocupaci�n" por la llegada de estas lanchas sin "ning�n control" y sin que se ofreciera una "respuesta adecuada" por parte de las autoridades competentes para garantizar la seguridad y el control de las fronteras.Adem�s, L�pez Miras insisti� en la reclamaci�n de m�s medios para que la Guardia Civil pudiera ejercer su labor, pues la �nica patrullera disponible para atajar la "incesante" llegada de "lanchas motores ilegales", no estaba disponible por una aver�a.Y finaliz� aquella misiva dejando constancia de su preocupaci�n por si la "invasi�n" sufrida en Ceuta podr�a hacer que "los miles de inmigrantes que no cumplieron con su objetivo de quedarse (…), busquen v�as alternativas para salir".Todas las cr�ticas apuntaron entonces al delegado del Gobierno, Francisco Lucas, quien, en respuesta, acus� al presidente regional de "utilizar la inmigraci�n para generar alarma social, asustar a la poblaci�n y tapar su incapacidad" y lament� que el l�der auton�mico vinculase lo sucedido en la ciudad aut�noma con este otro fen�meno. Al d�a siguiente, el Delegado solicit� una reuni�n con L�pez Miras para abordar conjuntamente la inmigraci�n irregular, pero dicho encuentro fue rechazado.El 27 de agosto, el presidente regional celebr� un Consejo de Gobierno en Cartagena, al que tambi�n asisti� la alcaldesa de la ciudad, Noelia Arroyo, y donde ambos se reunieron con representantes de asociaciones policiales y de la Guardia Civil.La regidora y el presidente trasladaron a la opini�n p�blica su preocupaci�n y pidieron al Gobierno central activar "los recursos necesarios, e incluso militares, para vigilar [las costas] con efecto disuasorio".Seguidamente, el d�a 28, la Delegaci�n de Gobierno anunci� la reparaci�n de esa embarcaci�n semirr�gida S-40, que permanec�a averiada; la presencia contin�a de un Buque de Altura de la Guardia Civil, "en exclusiva para la Regi�n de Murcia", y el refuerzo de una Patrullera de Media Navegaci�n Sostenida enviada desde Barcelona.Embarcaci�n de la Guardia Civil en las costas de la Regi�n de MurciaDelegaci�n del Gobierno de la Regi�n de MurciaSin embargo, despu�s de otra interceptaci�n en Cala Dorada, una m�s en Cabo Cope (�guilas) y la incautaci�n de una embarcaci�n cerca de Monte Cenizas -operaci�n donde, adem�s, se detuvo a los dos patrones de esas lanchas-, se produjo el episodio m�s preocupante el 2 de septiembre: tres guardias civiles resultaron heridos al ser embestidos por una de estas embarcaciones.Un suceso, a�n en proceso de diligencias, que termin� por agotar la paciencia del presidente auton�mico, quien no dud� en apuntar directamente a Francisco Lucas y al Ministerio del Interior por su "inacci�n". "�Qu� m�s tiene que pasar para para que el Gobierno de Espa�a dote a la Guardia Civil de los medios necesarios para combatir a las mafias con seguridad y garant�as?", se pregunt� en su perfil de X, al tiempo que trasladaba su solidaridad y apoyo a los agentes heridos."Nos superan. Son bandas organizadas que se han profesionalizado y que manejan mucho dinero. Nos llevan varios pasos de ventaja. Con la falta de personal que tenemos y los medios, que no terminan de ser los que necesitamos ni los adecuados, nos encontramos un poco saturados, tanto en el mar como en tierra", afirma David Aguilar, portavoz del sindicato de la Guardia Civil, Jucil, en Murcia.Seg�n relata en una conversaci�n con EL MUNDO estas embarcaciones, utilizadas tanto para transportar personas como cargamentos de droga, son de gran tama�o, en concreto, "unos seis o siete metros de largo" y con muchos caballos de potencia. "Traducido en el mar, estar�amos hablando de un deportivo de alta gama: un Ferrari o un Mercedes", a�ade.Aun as�, detalla que, en estas �ltimas semanas, tras producirse las �ltimas interceptaciones, las organizaciones habr�an cambiado de estrategia, pasando a utilizar embarcaciones m�s peque�as, "de usar y tirar", con un motor peque�o y en las que, incluso, la persona que las maneja es uno de los inmigrantes que pretende entrar al pa�s. "No van a dejar de venir. Van a cambiar su sistema, habr� que ver ahora cu�l es el m�todo que utilizan", explica Aguilar.Unas organizaciones que, adem�s, no tienen ning�n temor para entrar a un playa donde hay gente si lo consideran necesario, una acci�n que podr�a provocar da�os en la poblaci�n civil. "Si se ven acosados o acorralados, no lo dudan. Les da igual. Si tienen que entrar con velocidad porque vienen huyendo, no se cortan. No les da ninguna verg�enza ni ning�n pudor", subraya.Sobre que la posibilidad de que pueda volver a ocurrir otra desgracia, Aguilar es muy claro al respecto: "Si no se ponen los medios suficientes, s� puede ocurrir. Siento ser as� de pesimista, pero como no se ponga remedio -eso es dotar de material de protecci�n adecuado y dar �rdenes claras y concisas de actuaci�n- creo que hay posibilidades de lamentar alguna desgracia".Desde Jupol Murcia, sindicato de la Polic�a Nacional, Francisco Moreno, comparte la misma preocupaci�n por la situaci�n. "Cartagena cuanta con los efectivos que cuenta y muchos compa�eros de Seguridad Ciudadana se tienen que desviar para ayudar a los compa�eros de Polic�a Cient�fica, o al Centro de Atenci�n Temporal de Extranjeros (CATE), para identificar a todas las personas que llegan a las costa. Mientras m�s polic�as se est�n dedicando a este tema, menos quedan en la calle", sostiene en una conversaci�n con este peri�dico.En este sentido, explica c�mo las buenas condiciones clim�ticas son siempre un aliciente para la llegada de estas taxi-pateras. "La gente no se siente segura. Est�s con tu familia, en la playa y, de repente, llega una embarcaci�n y la gente empieza a saltar y a correr. Los ni�os -y cualquier persona- se asustan. Es normal. Se ha convertido en una sensaci�n de impunidad de estas mafias que es alarmante"."Nos preocupa que no se tenga miedo, que no se respete y que se haya perdido el principio de autoridad de la Polic�a Nacional y de la Guardia Civil. Nos preocupa much�simo esa sensaci�n [de impunidad] y la falta de respaldo jur�dico", afirma al tiempo que reclama un aumento en el n�mero de plantilla, m�s medios y unos protocolos claros de actuaci�n.ProcedimientoUna vez en tierra e identificados, la defensa de estos inmigrantes pasa, en ocasiones, a manos de los letrados de oficio del Ilustre Colegio de Abogados de Cartagena, quienes mantienen una entrevista con ellos en el CATE para analizar su situaci�n.Posteriormente, seg�n detalla Jos� Manuel Cubillas, diputado 2� de esta instituci�n, la Delegaci�n del Gobierno les notifica una resoluci�n de devoluci�n donde se les proh�be entrar al pa�s por un tiempo determinado. Documento contra el que cabe recurso de alzada.La ejecuci�n de esa devoluci�n, siempre al pa�s de origen, depende de si es aceptado o no por el gobierno extranjero. Transcurridas las 72 horas de permanencia en el CATE sin que sea posible el retorno, estas personas podr�an circular libremente a la espera que el expediente sancionador se haga efectivo.Los patrones de las embarcaciones que son detenidos por la Polic�a ser�an, presuntamente, responsables de la comisi�n de un delito y podr�an enfrentarse a una pena de prisi�n con diferentes agravantes en funci�n de las condiciones en las que se haya producido ese viaje: repostaci�n en marcha, presencia de tabaco, elementos de salvamento o, en algunos casos, fallecimientos.Adem�s, Cubillas sostiene que, en este mes de agosto, las asistencias letradas se habr�an duplicado con respecto al a�o pasado en estas mismas fechas y recalca la necesidad de reparar el camino que lleva hacia el CATE situado en Algameca Chica ante la posibilidad de que ocurran accidentes no deseados.RESPUESTAS. Fernando L�pez Miras exigi� ayer a Pedro S�nchez conocer la informaci�n del informe policial que, seg�n reconoci� el propio Presidente en el Congreso de los Diputados, advert�a de la llegada de inmigrantes por v�a mar�tima a la Pen�nsula y a la Islas Baleares. "La Regi�n de Murcia exige respuestas", reclam� el presidente murciano.ACTUACI�N. El Delegado del Gobierno, Francisco Lucas, ha confirmado que comparecer� ante los medios de comunicaci�n para explicar lo sucedido el pasado 2 de septiembre. Adem�s, ha asegurado que pr�ximamente se anunciar�n nuevos refuerzos y ha destacado la labor de todos los cuerpos policiales en este �mbito.