El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, ha exigido este jueves al Gobierno la activación de "todos los recursos que tenga, incluso los medios militares", para que desempeñen labores de vigilancia y ejerzan un efecto disuasorio frente al incremento de la llegada de lanchas rápidas con inmigrantes a las costas de la región. Asimismo, el jefe del Ejecutivo autonómico ha reclamado incrementar la ayuda de la Agencia Europea de Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) para gestionar una situación que ha calificado de "intolerable e inadmisible". López ha asegurado que Murcia está en una "escalada constante" en la que las mafias operan con "total impunidad" mientras el Ejecutivo permanece "ausente e impasible".Una opinión que no comparte la Delegación del Gobierno, la institución ha rechazado a través de una publicación en su cuenta de X que la coyuntura actual responda a una "llegada masiva" o a una "situación descontrolada", al tiempo que ha negado que exista "total impunidad" o una vinculación directa con lo sucedido en Ceuta.En respuesta a las críticas sobre falta de seguridad, la Delegación del Gobierno ha asegurado que la Guardia Civil "vigila permanentemente" el litoral y que las embarcaciones "se monitorizan" para activar dispositivos de localización. Según sostiene, "todas las personas han sido localizadas y puestas a disposición de la Policía Nacional" para tramitar "de acuerdo al protocolo establecido".Asimismo, el organismo ha negado que los migrantes desembarquen con "total impunidad" al argumentar que la interceptación en el mar "supone un riesgo para la vida de sus ocupantes y de los agentes". Por ello, ha defendido que en esos casos "se despliega un dispositivo para detener a sus ocupantes en tierra" y tramitar los "correspondientes expedientes de expulsión".Desembarcos de personas en lanchas rápidasLópez ha hecho hincapié en que los desembarcos registrados durante los últimos seis días en la región no se corresponden con las pateras o cayucos tradicionales. Según ha detallado, se trata de embarcaciones rápidas de unos 1.400 caballos de potencia, tripuladas por personas "encapuchadas" que dejan a los ocupantes en la costa en perfecto estado de salud y huyen con "absoluta impunidad" sin ser interceptadas.En este sentido, el presidente de Murcia ha criticado que los agentes no dispongan de los medios necesarios para anticiparse ni detectar estas entradas, y ha señalado que la única patrullera de la Guardia Civil en la zona estaba averiada y que la embarcación de sustitución enviada por el Gobierno no reúne las condiciones para ser efectiva. "No podemos aceptar que una comunidad autónoma tenga que afrontar en soledad un problema que corresponde al Estado", ha aseverado. López ha alertado de que el refuerzo de efectivos en el Estrecho de Gibraltar y Andalucía está provocando un desplazamiento de las redes criminales hacia el litoral de la Región de Murcia. "Si se desprotege la Región de Murcia, todas esas mafias van a ir desplazándose y empezarán a operar cada vez con más intensidad aquí", ha advertido al respecto. Por ello, ha urgido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a responder a la carta que le remitió el domingo para concretar los efectivos materiales y humanos que destinará a la zona. En cuanto a las cifras de llegadas, López Miras ha afirmado que en lo que va de año han sido acogidos en Murcia más de 500 menores no acompañados, "el doble que el año pasado", según ha remarcado. El presidente de la comunidad ha apuntado que se baraja que en estos ocho meses la cifra supera los 2.000 migrantes llegados por mar.Frente a estas críticas, la Delegación ha aseverado que "no estamos ante una situación extraordinaria" y que las cifras se hallan "lejos de los picos de llegadas registrados en episodios anteriores". Para argumentar esta posición, ha apuntado que en noviembre de 2017, con el gobierno del PP, "llegaron hasta 650 migrantes a las costas de la Región en solo tres días". Por último, el organismo ha recalcado que los episodios recientes no son una "consecuencia de la situación en Ceuta" ni parten de Marruecos, sino que proceden de Argelia, enmarcándose en la "ruta argelina" que afecta "habitualmente" a la Región de Murcia junto a Almería, Alicante o Baleares.