La luminosa Susan Sarandon ha recalado en la Mostra de Venecia con The Echo Chamber , un filme italiano dirigido por Andrea Pallaoro sobre el último guion de Bernardo Bertolucci, quien murió en el 2018 sin haber revisado el segundo borrador. Alicia Vikander y Luca Marinelli son la pareja protagonista de esta historia de amor y angustias en la que un productor musical con pisazo en Londres –alter ego del Bertolucci joven– y con unos dolores de espalda –los del Bertolucci mayor– se hace traer a una fisioterapeuta mientras prepara un álbum con una veterana cantante.Este papel de Sarandon, que además ha de cantar, es acaso su mayor presencia en la Mostra de los últimos años. Y coincide con la desaparición de papeles de Hollywood debido a su postura y apoyo público a Palestina.“Persisten esas posturas muy arraigadas dentro de mi industria por parte de personas sionistas que no han cambiado su actitud hacia mí. Recientemente me han retirado películas porque sigue habiendo agencias que les dicen a otras personas que no me contraten”, explicaba este domingo la actriz neoyorquina en el Lido. “Pero eso es la estructura de poder. Luego está la gente, para la que la narrativa ha cambiado por completo en lo que respecta a la relevancia histórica de Palestina y a los vínculos entre el sionismo y Estados Unidos dentro de nuestra política”.“Para mucha gente ha sido una revelación importante –prosigue– descubrir hasta qué punto Estados Unidos financia a Israel. Nadie entendía realmente la magnitud de eso. Y ahora también hemos votado por integrar al ejército con el ejército israelí, así que hay muchas cosas de las que la gente es consciente ahora. Hay otra comprensión de la situación”.he Echo Chamber’ es el guion en el que trabajaba el director de ‘Noveccento’ antes de morir en 2018Entre la gente, y especialmente a nivel internacional, Sarandon asegura sentirse bienvenida. “Si hablamos de un gran estudio, creo que existe –y no solo conmigo, sino también con otras personas– la idea de que es imposible trabajar con nosotros en determinados proyectos. Y por eso le doy las gracias a Andrea, porque no escuchó esas advertencias”, asegura.En cuanto a lo de interpretar a una cantante, lo encontró interesante. “Lo pasé mal porque en realidad no canto y me siento muy vulnerable cuando intento cantar, pero supongo que eso funcionó para el personaje, porque Ava también estaba pasando dificultades”, añade la protagonista de Thelma & Louise o Pena de muerte .Para Vikander, el tema central de la película, que fue rodada íntegramente en un apartamento, es esta cámara resonadora. “Es la música que reverbera, pero también son esos acontecimientos, recuerdos y hábitos de los que estas personas no consiguen escapar. Es un drama de combustión lenta que tiene una especie de misterio. Como si las cosas que escuchas contar a estos personajes fueran pistas sobre lo que hay al otro lado de esas paredes o sobre de dónde vienen”.La idea de Bertolucci, que comenzó a trabajar en 2017 con la guionista Ludovica Rampoldi, era la historia de un hombre y una mujer que viven en el mismo apartamento, pero que nunca se cruzan, nunca llegan a conocerse y quizá ni siquiera saben de la existencia del otro. “A partir de ahí seguimos trabajando durante meses, tomando diferentes caminos, hasta que en octubre de 2018 llegamos a un segundo borrador, que enviamos a traducir, pero en noviembre falleció el mítico cineasta. “La noticia de su muerte llegaba al mismo tiempo que el correo del traductor”, confirma la coguionista, Ilaria Bernardini. Durante años la propuesta para Indigo Films quedó en suspenso, hasta que Pallaoro apareció e hizo una película “muy personal”.“Hace poco volvía a ver ‘El inconformista’ de Bertolucci; llevé a mi hijo que es cineasta, y es tan moderna...”Sarandon nunca llegó a trabajar con Bertolucci pero le conoció a través de Louis Malle. “Cuando vi El conformista [1970], yo no sabía que el cine podía hacer eso. Era una forma radicalmente distinta de contar la historia. Hay determinadas escenas que todavía recuerdo, aunque probablemente en aquel momento apenas tenía una idea política de lo que estaba ocurriendo”.Cuando la actriz le conoció, ya no tenía nada que ver con el cineasta que había hecho El conformista, basada en el libro de Alberto Moravia en el que un hombre acomodado en la Italia de los años 30 se une al fascismo para encajar en la sociedad. “Hace poco volví a verla. Llevé a mi hijo, que es cineasta, a verla, y es tan moderna...”, concluye Sarandon.Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York
Susan Sarandon: “Aún hay sionistas en mi industria que piden que no se me contrate”
La actriz propalestina estrena en la Mostra de Venecia 'The Echo Chamber' , el último guion de Bertolucci











