Por Héctor González

La curiosidad nunca se pierde, dice Alma Guillemoprieto (Ciudad de México, 1949). Reportera de cepa, la mexicana ha pasado buena parte de su vida intentando de entender el mundo. Muchas de sus inquietudes y preguntas son los resortes de crónicas que, a lo largo del tiempo, la han convertido en una de las periodistas más importantes en nuestro idioma y a ganar reconocimientos como el Premio Princesa de Asturias de Comunicación en 2018.

De visita en México para participar en el Hay Festival de Querétaro, Guillermoprieto habla con Aristegui Noticias de Esta improbable tierra prometida. Historias de América Latina en este siglo (Debate), un volumen que reúne algunas de sus mejores crónicas de sobre América Latina, publicadas en los últimos veinticinco años.

Reúnes crónicas publicadas en los últimos años. ¿Qué sensación te produce reencontrarte con estos trabajos y con lo que has vivido mientras los hacías?

El libro es una especie de autobiografía y un registro de mis intereses que son múltiples, por eso hay de todo. Respecto a mi relación con estos textos te puedo decir que como los escribí en inglés para un público de Estados Unidos, eso me obligó a describir puntualmente. Si hubieran sido escritos para un lector mexicano no me habría tomado el tiempo de contar qué es una tortilla. Creo que eso ha jugado a favor de estos artículos a lo largo del tiempo porque a la gente se le olvida lo que ocurrió hace veinte cinco años, lo que existía y lo que no. Los celulares se apenas se asomaban, por ejemplo. Escribir para extranjeros que no conocen me sirve para que hoy me lean jóvenes que no conocieron el pasado. Me da satisfacción poder hacer una colección que ahora tenga esa utilidad.