OpiniónElsa Noguera enfrenta el reto de reformar el tránsito sin debilitar las herramientas que protegen vidas.Ministra de Transporte, Elsa Noguera, se pronunció sobre la revisión de cámaras de fotomultas Foto: ARCHIVOEDITOR GENERAL06.09.2026 06:37 Actualizado: 06.09.2026 06:37
Señora ministra Elsa Noguera, no necesita usted presentación para reconocer el trabajo que durante las últimas décadas ha hecho por el país y sus regiones. Su gestión al frente de la Gobernación del Atlántico y su paso por la alcaldía de Barranquilla dejaron huellas que aún sus pobladores recuerdan. Asume ahora una de las carteras más complejas y demandantes del Gobierno Nacional, la de Transporte. Allá tendrá que vérselas con puertos, aeropuertos, vías carreteables, canales acuáticos; tendrá que lidiar con el gremio transportador, esto es, camiones, buses, taxistas, aviadores, motociclistas; tendrá que dar cuenta de los avances en obras clave para el desarrollo del país, vías primarias, secundarias y terciarias. No será una tarea fácil. El gobierno que termina tuvo personas capaces en ese cargo que no pudieron mostrar resultados porque su jefe convirtió el ministerio en fortín de burocracia, politiquería e ideología y hoy la situación es calamitosa, por decir lo menos. Como decía alguien de su entorno, ministra: usted va a lidiar con temas que van desde la caída de un bus a un abismo hasta los slot de una aerolínea en el aeropuerto más importante del país o la modernización y dragado de un puerto o enfrentar la estela de muertes que cada año dejan los siniestros viales en Colombia. Y como no la quiero agobiar, apreciada ministra, solo me referiré a esto último.Anuncia usted la revisión y expedición de un nuevo Código de Tránsito. Destinado, a mi entender, a la minoría que en este país tiene carro o moto. Curiosamente, señora ministra, el debate se ha centrado en temas que tocan el bolsillo de los interesados: multas, cursos, trámites, patios, licencias, etc. Por eso lo llamativo de la propuesta, porque el bolsillo duele cuando se le toca. Es cierto que, y en eso usted tiene razón, detrás de todo esto ha habido irregularidades, clanes que se quedaron con jugosos negocios, cámaras instaladas por capricho o en busca de réditos económicos antes que convertirlas en instrumento para sancionar eficazmente; licencias que se viven cambiando al capricho de algún interesado; multas desproporcionadas, tarifas de patios que son un atraco. Tener carro se volvió una de las fuentes más lucrativas para el fisco. Claro que hay que revisar la medida. Claro que hay que quitarles el negocio a unos pocos. Por supuesto que se debe revisar lo de las multas, patios y demás. Por todo eso es que a usted hoy la aplauden. Cámaras fotomultas Foto:FOTOS: @miltondiazfoto / El TiempoEl triunfo en su labor, ministra Elsa, se medirá no solo con la reducción sustancial de esas fatalidades, sino en cómo consiga tejer el conjunto de normas que conviertan el espacio vial en un lugar seguro.Pero ministra ojo. Ojo porque los avivatos están donde huelen el dinero. Buscan cómo penetrar el sistema para quedarse con él. Se camuflan formidablemente hasta alcanzar su objetivo. Pero más que todo esto, ministra, ojo con relajar a tal extremo las normas que termine usted o terminen en el Congreso imponiendo mecanismos que impliquen el final de instrumentos que hoy protegen y salvan vidas. Una cámara de detección de infractores protege vidas. Una cámara fotomultas ayuda a disuadir a quienes exceden la velocidad. Una cámara hace a los conductores más precavidos, acompaña a las autoridades, protege a los ciudadanos, contribuye a esclarecer un siniestro, disuade, previene, alerta. No se puede renunciar a un sistema que en el caso de Bogotá ha permitido salvar personas en puntos fijos. Desde estas páginas, y al lado de organizaciones como ‘Conduce a 50, vive al 100’, con las que sería bueno que usted se reuniera, hemos promovido debates en torno al tema y otro más que no da espera: las motos. Ministra, la imprudencia con estos aparatos nos ha convertido en uno de los países con más muertos y heridos por esta causa. La laxitud de las normas, el querer quedar siempre bien con ese gremio solo porque tienen el poder de bloquear una ciudad cuando se les antoja, ha hecho la vida invivible para millones de ciudadanos. Ese desangre y esa matonería hay que atajarla de alguna manera. Usted tiene la oportunidad de hacerlo. Y yo sé que usted no tiene miedo de enfrentarlos. El triunfo que obtenga en su labor, ministra Elsa, se medirá no solo con la reducción sustancial de esas fatalidades, sino en la manera como consiga tejer, como nadie lo ha hecho, el conjunto de normas que conviertan el espacio público en un lugar seguro para todos y no en el tinglado en el que hoy se pone en juego la supervivencia también de todos. Mucha suerte, ministra.ERNESTO CORTÉS FIERROEditor General EL TIEMPOX: @ernestocortes28erncor@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







