El 20 de diciembre de 2023, en su primera cadena nacional, el presidente Javier Milei ya lo anticipaba: el DNU 70 que presentó ese día incluía, según anunció, la desregulación de los servicios de internet satelital “para permitir el ingreso de empresas como Starlink”. Dos años después de ese anuncio que ponía como ejemplo a una única compañía, propiedad de Elon Musk, se concretó un acuerdo entre la firma y el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) para brindar conectividad a 6.000 escuelas rurales. Sin licitación ni concurso, compromete un total cercano a los US$ 22 millones, de los cuales más de la mitad serán aportados por el Enacom.

Mediante ese contrato Starlink entregará en carácter de “donación” –así se la presenta– un monto equivalente a 6.000 kits y a 24 meses de servicio de internet satelital de alta velocidad para estos establecimientos. El total que figura como “donado” por Starlink al Fondo de Servicio Universal administrado por el Enacom es de US$ 9,97 millones (US$ 2,7 millones para los kits y US$ 7,2 millones para el servicio de internet por 24 meses). El Enacom, por otro lado, cubrirá con ese Fondo de Servicio Universal los gastos de instalación y los servicios de internet durante el tercer año, para lo que dispondrá de un monto total de US$ 11,89 millones. Luego de ese plazo las provincias serán las responsables de los desembolsos. El fondo del Ente de Comunicaciones se sustenta con el 1% del aporte de todas las empresas tecnológicas y está destinado a extender la conectividad en el país, aseguró a este medio Gustavo López, exvicepresidente del Enacom.