Actualizado Domingo,
septiembre
01:25Los neur�logos escudri�an las capacidades del cerebro buscando pistas de su funcionamiento, no solo cuando hay enfermedad, sino antes. Esto permite hallar espacios comunes que comparten algunas patolog�as. Desde hace alg�n tiempo, se estudia la estrecha relaci�n entre el s�ndrome de Down, la enfermedad de Alzheimer y la aparici�n de epilepsia. De hecho, las personas con s�ndrome de Down tienen un riesgo muy alto de desarrollar demencia debido a la triplicaci�n del cromosoma 21.Ahora, un estudio internacional multic�ntrico publicado en The Lancet esta semana, con 4.804 adultos con s�ndrome de Down, de siete cohortes europeas, revela que la epilepsia de aparici�n tard�a no es una coincidencia, sino una parte intr�nseca del alzh�imer. Luc�a Maure, neur�loga del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (uno de los centros participantes), comenta que �nuestros datos muestran que, una vez comienzan los s�ntomas de la enfermedad neurodegenerativa el riesgo de presentar crisis epil�pticas crece llamativamente y aumenta conforme avanza la enfermedad�. Esta experta y una de las autoras principales lo atribuyen a la biolog�a de la enfermedad de Alzheimer, �ya que desencadena esta hiperexcitabilidad neuronal y es por lo tanto parte de la propia enfermedad, no una casualidad�.Para abordar la interrelaci�n la radiograf�a que sale tras el estudio refleja que el 67,4% estaba cognitivamente estable, el 5,6% ten�a deterioro no degenerativo, el 6,7% alzh�imer en estadio precoz y el 20,3%, demencia. La discapacidad intelectual era leve en el 24,6%, moderada en el 56,7% y grave o profunda en el 18,8%. En cuanto a la prevalencia de epilepsia activa estaba presente en el 14,5%. En mayores de 60 a�os hab�a un 12,1% en asintom�ticos, frente al 45,9% en sintom�ticos. La tasa de incidencia en mayores de 60 a�os con alzh�imer fue de 109,6 por 1.000 personas-a�o frente a 6,9 en asintom�ticos. El riesgo acumulado de crisis a lo largo de la vida sube del 3,3% a los 40 a�os al 61,3% a los 70 a�os.La epilepsia de aparici�n tard�a surge en torno al inicio del alzh�imer (un a�o antes del diagn�stico cl�nico). Su incidencia acumulada pasa del 9,5% en el a�o del diagn�stico al 56,9% a los nueve a�os. Su aparici�n implica que duplique la mortalidad y acelere la p�rdida cognitiva.El tratamiento precoz tras las primeras crisis es clave, ya que la progresi�n es del 18,7% a los tres a�os en tratados frente al 80,2% en no tratados. Para ello, hay un botiqu�n de f�rmacos amplio, que va desde el levetiracetam, valproato y lamotrigina hasta otros antiepil�pticos. Sobre esto, Maure admite que conocen que �las crisis se disparan una vez iniciada la enfermedad, a menudo como peque�as sacudidas bruscas de los brazos, sobre todo al despertar, o como convulsiones, y que empeoran el pron�stico tanto cognitivo como de supervivencia�. Y conforme a esto, el siguiente paso es �estudiar ahora si podemos evitar su aparici�n con f�rmacos antiepil�pticos desde el inicio de la enfermedad y si, al evitarlas, conseguimos ralentizar el deterioro cognitivo y prolongar la supervivencia�.Vigilar los signos de aparici�n de la epilepsia con tiempoAntes de llegar al tratamiento, resulta clave la detecci�n. En estos casos, se emplea el electroencefalograma (EEG) convencional, pero como apunta la especialista, no ayuda a �descartar la epilepsia en estos pacientes� y recomienda �hacer esta prueba de forma reglada y temprana, en cuanto el paciente entra en el periodo de mayor riesgo, es decir, cuando empieza el deterioro cognitivo�. Para ello, aconseja ex�menes de mayor duraci�n que incluyan los per�odos de descanso, el sue�o y el despertar.Tambi�n en el trabajo se han medido factores de riesgo independientes de epilepsia activa, como son la discapacidad intelectual severa o profunda y la presencia de la alteraci�n del alelo APOE-4. Ante la magnitud del riesgo general, la coautora aconseja que se �integre este tipo de epilepsia como una de las manifestaciones m�s frecuentes de la enfermedad de Alzheimer en esta poblaci�n y se busque activamente desde que se les diagnostica�.Al tiempo, Maure a�ade que se debe informar sobre este elevado riesgo a las familias y cuidadores para mantener una cierta vigilancia ante cualquier signo de sospecha y comenzar el tratamiento en cuanto aparezcan las crisis.








