Actualizado Mi�rcoles,

julio

07:00Conocer con tiempo qu� enfermedades nos acechan y poder actuar sobre ellas es una de las metas de los cient�ficos. Esto es especialmente necesario en el campo cerebral, en concreto en las enfermedades neurodegenerativas, como el alzh�imer. Buscar pistas en personas sanas y adelantarse a�os a los primeros s�ntomas de la demencia es un reto que se marc� hace 12 a�os un equipo de investigadores de CIEN (Centro de Investigaci�n de Enfermedades Neurol�gicas) y la Fundaci�n Reina Sof�a.Entonces, decidieron hacer un seguimiento exhaustivo de casi mil personas cognitivamente sanas en el �rea de Madrid. Los frutos de este trabajo han visto la luz ahora en la revista Alzheimer's & Dementia y ponen de manifiesto la demostraci�n de que un an�lisis de sangre puede estimar el riesgo de deterioro cognitivo en personas sanas hasta una d�cada antes de que aparezcan los primeros s�ntomas.Para conseguir esta revelaci�n ha sido clave un biomarcador sangu�neo: el %p-tau217, una herramienta m�nimamente invasiva que permite estratificar a la poblaci�n seg�n su riesgo de progresi�n cl�nica a largo plazo. La investigaci�n, coordinada por el Jes�s Silva Rodr�guez, responsable de la Plataforma de Neuroimagen del CIEN, es disruptiva por su capacidad para descartar la enfermedad neuronal.�Qu� revela la investigaci�n sobre la predicci�n del alzh�imer?Como apunta Silva Rodr�guez, el valor principal del estudio "reside en el alto valor predictivo negativo de los biomarcadores de plasma, ya que un resultado negativo nos permite asegurar, con m�s de un 90% de fiabilidad, que la persona no desarrollar� s�ntomas cl�nicos durante la siguiente d�cada, lo que permitir� centrar los recursos y el seguimiento en aquellos que s� que est�n en riesgo". Esta capacidad de "descarte" permitir� a los sistemas de salud centrar los recursos y el seguimiento exclusivamente en aquellos individuos que s� presentan un riesgo real, evitando pruebas costosas e invasivas, como la punci�n lumbar, a quienes tienen un riesgo m�nimo.A diferencia del resultado negativo, un positivo en %p-tau217 no debe entenderse como una sentencia inevitable. En el grupo de mayor riesgo identificado por el estudio, un resultado positivo se asoci� con una probabilidad de progresar a deterioro cognitivo leve o demencia de un 55% a los cinco a�os y del 72% a los 10 a�os. El investigador aclara que, aunque esto supone un riesgo entre cuatro y siete veces mayor que el promedio, "incluso entre las personas con el biomarcador m�s elevado, una parte relevante no desarrollar� s�ntomas".Por "progresi�n cl�nica" o "aparici�n de s�ntomas", se entiende que una persona pase de estar cognitivamente sana a recibir un diagn�stico de deterioro cognitivo leve (DCL) o de demencia, se�ala el responsable de la Plataforma de Neuroimagen del CIEN. En cuanto a cu�ntas personas progresaron realmente, ofrece algunas cifras del estudio: "A lo largo del seguimiento, un 16,2% de la cohorte desarroll� deterioro cognitivo leve o demencia, y un 6,7% progres� espec�ficamente a demencia, cifras que est�n bien alineadas con las cifras esperadas para este rango de edad".Silva Rodr�guez comenta que la manifestaci�n cl�nica depende de una compleja interacci�n de factores biol�gicos, sociodemogr�ficos y de estilo de vida. "Hasta ahora sab�amos que estos biomarcadores hac�an un diagn�stico biol�gico (qui�n tiene prote�na amiloide o tau), pero sab�amos poco sobre c�mo interpretar esto en una persona sana; ahora podemos contextualizar con precisi�n qu� significan estos resultados a nivel de riesgo individual", se�ala Silva Rodr�guez.�En qu� se traducir� este avance?Las repercusiones a largo plazo del biomarcador ayudar� en dos vertientes, como resume el experto: identifica a los candidatos ideales para ensayos cl�nicos de prevenci�n y permite que los pacientes de alto riesgo sean seguidos de cerca para recibir tratamiento tan pronto como cumplan los criterios cl�nicos.Para Pascual S�nchez-Juan, director cient�fico de CIEN y autor senior del trabajo, "este estudio marca un cambio importante: los biomarcadores sangu�neos ya no solo nos ayudan a detectar la biolog�a del alzh�imer, sino tambi�n a estimar el riesgo de evoluci�n cl�nica a largo plazo en personas sin s�ntomas". Su utilidad, de momento, no consiste tanto en predecir de forma determinista qui�n desarrollar� la enfermedad, "sino en identificar con gran fiabilidad a la mayor�a de las personas con un riesgo muy bajo y seleccionar mejor a quienes pueden beneficiarse de un seguimiento m�s estrecho o participar en estudios de prevenci�n", a�ade S�nchez-Juan.Silva Rodr�guez contextualiza lo hallado: "Es importante entender que lo que sab�amos hasta ahora de estos biomarcadores es que pod�an hacer un diagn�stico biol�gico de la enfermedad con gran precisi�n (quien tiene prote�na amiloide o tau acumul�ndose en el cerebro). Sin embargo, sab�amos muy poco sobre c�mo interpretar estos resultados, sobre todo en el contexto de una persona sana".