Cristina Bucsa plantó cara a Coco Gauff, pero no pudo evitar caer eliminada en poco menos de una hora y media de juego. La lógica se impuso y la estadounidense derrotó a la cántabra por 6-3 y 6-4.El contraste entre ambas jugadoras era considerable. La tenista de Florida, de 22 años, tiene ya dos Grand Slams en su vitrina (su primero aquí, en Nueva York hace tres años, además del Roland Garros de 2025), viene de una buena temporada de verano, en la que ganó su único título del año en Cincinnati. Suma ya 12 en su carrera y, en el puesto 4 del ranking, es la segunda tenista estadounidense mejor clasificada.Del otro lado de la red estaba Bucsa, que con 28 años ha conseguido esta temporada su primer título en Mérida. Su mejor resultado en un Grand Slam lo logró en estas pistas el año pasado, llegando a octavos. Es la española mejor clasificada, en el puesto 40, aunque había llegado a ocupar el 30 el pasado marzo.Lee tambiénA un reto tan difícil se añadía encima que Bucsa venía de disputar una maratón en la ronda anterior ante Sakatsume, en un partido de más de tres horas, aunque con un día de descanso por en medio.La clave estuvo en manos de Gauff, concretamente en su saque. El año pasado fue un lastre, con numerosísimas dobles faltas. Trabajando con un especialista en biomecánica, Gavin MacMillan, lo ha mejorado esta temporada. Esa labor técnica también le ha cambiado la mentalidad con el saque: ahora en vez de preocuparse solo en meter la pelota en la pista va a por el ace. En este torneo ha llegado a sacar a 201 km/h.De todos modos, el servicio es un golpe que tiene un gran componente psicológico y ya en su encuentro ante Badosa el fantasma de las dobles faltas asomó la cabeza. Es el riesgo que tiene ir a ganar puntos directos con el servicio.Ante Bucsa, el espectro volvió a dar indicios de reaparecer: cometió cuatro dobles faltas en los ocho primeros juegos. En la primera de ellas, regaló a Cristina su primer break del partido. Pero recuperó distancias Coco en el sexto juego y volvió a romper en el octavo. Mantuvo las distancias para anotarse el primer parcial.Fritz y Cerúndolo batallaron durante 3 horas y 40 minutos para decidir quién pasaría a octavos: fue el argentinoEn la segunda manga, Gauff trató de imponer su estilo de juego. Su agilidad y velocidad le permiten llegar a todo, y con su agresividad hace sufrir a sus rivales. Movió a Bucsa de línea a línea. En los peloteos largos, la cántabra le aguantó el ritmo y cuando sacó no tuvo miedo a subir a la red para concluir los puntos. Se conservó el equilibrio hasta el 3-3.Ahí se intercambiaron breaks, Coco primero y Cristina después. Pero no iba a dejar la estadounidense que se le escapara la victoria. Sobre el servicio de Cristina, con un resto espectacular, un globo que se le marchó largo a Bucsa, un winner de volea y otro de revés, Gauff rompió en blanco a la de Torrelavega y sirvió para la victoria.Tuvieron una larga espera Gauff y Bucsa antes de empezar su partido. Antes que ellas, Taylor Fritz y Francisco Cerúndolo batallaron durante 3 horas y 40 minutos para decidir quién pasaría a octavos. El estadounidense, finalista del Open de la edición pasada, parecía tener el partido casi controlado, llevándose con facilidad los dos primeros parciales, pero el tenista argentino logró darle la vuelta al marcador y anotarse las tres mangas siguientes.“En el cuarto y quinto set he jugado muy buen tenis, que no había encontrado en rondas anteriores”, explicaba Cerúndolo, a pie de pista. “Ganar aquí, en mi primera vez en Ashe, es fantástico”. El bonaerense se enfrentará a la joven promesa belga Alexander Blockx, verdugo del quinto preclasificado, Flavio Cobolli.Barcelonesa de nacimiento y neoyorquina de adopción.Empezó en La Vanguardia en 1990 en el Magazine y la sección de Deportes, antes de mudarse a Nueva York, desde donde colabora con temas deportivos y culturales.