Los científicos tuvieron que efectuar un proceso de inmovilización química para lograr sedar al individuo y realizarle varios análisis.
5 de septiembre, 2026 - 08h30
Un oso andino juvenil, cuya ternura cautivó a científicos ecuatorianos, fue capturado, marcado y retornado a su hábitat en Imbabura. Se trata de un cachorro que, tras eludir la frontera del territorio donde vivía, salió hacia la zona rural de Otavalo, donde otro individuo había sido denunciado por ataques a animales de granja.
En su tránsito fue relacionado con estos casos y los comuneros intentaron ahuyentarlo; por seguridad, ascendió a un árbol, donde permaneció por varias horas.
Los labriegos comunicaron el hecho al 911 de Ibarra, que activó los protocolos para que técnicos del Ministerio de Ambiente y de la Prefectura de Imbabura realicen el monitoreo, la captura, el marcaje y el retorno a su entorno.











