En medio de una profunda transformación arquitectónica en la capital estadounidense, el presidente Donald Trump reconoció de manera abierta que la proliferación de obras y monumentos con su sello responde a una búsqueda deliberada de legado personal. Durante una entrevista con New York Magazine, al ser consultado sobre megaproyectos como la edificación de un "Arco del Triunfo" de 76 metros de altura, el mandatario fue contundente: "Es cierto. Nadie lo hará una vez que yo me haya ido. Cuando me marche de aquí, nadie lo hará".El controvertido salón de baile de 400 millones y el aval de la Corte SupremaUno de los pilares de este plan es la edificación del nuevo salón de baile en la Casa Blanca, una obra presupuestada en 400 millones de dólares que implicó la demolición del Ala Este y generó fuertes resistencias políticas y legales. Tras meses de disputas en los tribunales, la Corte Suprema de Estados Unidos destrabó la construcción mediante un fallo favorable de 5-4, rechazando la medida cautelar que mantenía frenados los trabajos.A pesar del descontento expresado por sectores del Congreso y de sus propios asesores —quienes advierten sobre el impacto de estas ostentosas reformas en medio del descontento social por la inflación y los conflictos internacionales—, Trump defendió la utilidad de la infraestructura. El proyecto contempla la instalación de ventanas a prueba de balas, un búnker subterráneo y un helipuerto con plataforma para drones, elementos que el presidente presentó como indispensables para la seguridad nacional.Un rediseño integral de Washington para perpetuar su legadoLa remodelación de la sede ejecutiva incluye además la instalación de un patio sobre el histórico Jardín de las Rosas, mástiles de gran escala y la transformación de la columnata en un "Paseo de la Fama Presidencial". En simultáneo, la administración impulsa la colocación de la primera piedra del arco triunfal cerca del Cementerio Nacional de Arlington y mantiene una disputa judicial para rebautizar el predio del Centro Kennedy como "President Donald J. Trump Plaza".Fuentes cercanas a la Casa Blanca señalan que, más allá de la controversia política, el mandatario concibe la infraestructura física como la única huella inamovible de su gestión. En palabras de sus allegados, mientras las leyes y decretos de una administración pueden ser derogados por futuros ejecutivos, las obras de gran envergadura en la capital estadounidense permanecerán erigidas como el impacto duradero de su paso por la presidencia.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOEstados UnidosDonald Trump