Hay imágenes en blanco y negro, nombres que se repiten en los avisos fúnebres del caso Barreda, amigos, compañeros de trabajo y familiares que dejaron por escrito su despedida a las cuatro víctimas. Son pequeñas piezas de un archivo disperso que, más de tres décadas después, permiten analizar uno de los hechos criminales más impactantes de la historia desde un lugar diferente al que ocupó todos estos años. El estreno de la película en Amazon Prime volvió a poner en primer plano lo que pasó en la casona de la calle 48 de la ciudad de La Plata, un domingo 15 de noviembre de 1992. Es que detrás de una historia revisitada una y otra vez quedaron también los rastros personales de Gladys Elena Mac Donald, sus hijas Cecilia y Adriana Barreda y su madre, Elena Arreche. Gladys MacDonald, conocida como “Beba”, tenía 57 años cuando fue asesinada. Su hija Adriana, la menor, estaba comprometida. Los registros reunidos en Find a Grave, una plataforma que funciona como una suerte de cementerio virtual, conservan fotografías, datos familiares y, sobre todo, avisos fúnebres publicados después del crimen de Barreda a su familia. Esos textos, algunos firmados por grupos enteros de amigos, permiten reconstruir una dimensión menos conocida de las cuatro víctimas: la gente que formaba parte de sus vidas antes de que sus nombres quedaran asociados para siempre al caso Barreda.