Entre junio y agosto han fallecido 239 personas en playas, piscinas, pantanos o ríos. Explicamos las claves para distinguir si una persona se está ahogando y cómo actuar

Los ahogamientos se han saldado con 363 vidas en lo que llevamos de año en España, 239 de ellas solo entre junio y agosto. Es el peor verano desde 2015, cuando comienzan a registrarse estos datos en el Informe Nacional de Ahogamientos (INA) de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS). Los meses estivales fueron especialmente mortíferos: en junio fallecieron ahogadas 92 personas, el mes con más defunciones en 11 años. Durante julio murieron otras 91.

¿Por qué son cada vez más? “Es por el calor”, resume Roberto Jesús Barcala, Catedrático de Socorrismo en la Facultad de Ciencias del Deporte de Pontevedra. “Existe una relación directa entre las temperaturas, los días de sol y el ahogamiento. Y la previsión es que en los próximos años haya más olas de calor por el cambio climático, así que habrá más ahogamientos”.

Durante la ola de calor que asfixió a Europa este verano, se registró un pico de muertes en varios países del continente. En Alemania, se llegó a 100 fallecidos en junio, la cifra más alta en 20 años. En Francia, 131 personas murieron por esta causa en menos de un mes por la misma ola de calor.