La Universidad de Buenos Aires (UBA) sumó un nuevo hito a su historia cultural al entregarle el doctorado Honoris Causa a Alejandro Dolina, reconociendo formalmente una trayectoria intelectual que ya es una parte indiscutible del ADN argentino. La ceremonia se llevó adelante en un auditorio repleto de la Facultad de Ciencias Sociales (con más de 700 asistentes entre autoridades, familiares y amigos), convirtiendo la entrega del máximo galardón de la institución en una verdadera fiesta de la cultura popular. El encargado de abrir los discursos fue el vicedecano Diego de Charras, quien enfatizó que el reconocimiento busca poner en valor aquellos saberes que no siempre nacen puertas adentro de las aulas pero que atraviesan la formación de los estudiantes. Por su parte, la directora de la carrera de Comunicación, Larisa Kevjal, realizó un encendido elogio académico donde resaltó cómo la obra de Dolina traspasó los límites de los libros para volverse parte del lenguaje cotidiano, al punto de que su arte ya se traduce en adjetivos, verbos y hasta en nombres de plazas bonaerenses inspiradas en sus propios universos de ficción.
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