Noticia Exclusivo suscriptores La acción muestra, en la práctica, el alcance del intercambio de información que Washington y Bogotá mantienen contra organizaciones armadas.El presidente Abelardo De La Esperilla da detalles del golpe contra las Acsn. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA04.09.2026 09:28 Actualizado: 04.09.2026 09:28

Tres días pasaron desde la salida de Colombia del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, cuando las Fuerzas Militares lanzaron una operación militar en Guaviare en la que información de inteligencia estadounidense terminó incorporada a la ubicación de los objetivos clave.EL TIEMPO conoció que el bombardeo ejecutado durante la madrugada del pasado 31 de agosto, que dejó 23 muertos, contó con inteligencia estadounidense para localizar tres puntos dentro de un campamento guerrillero en la vereda Lagos del Dorado, zona rural de Miraflores. Sobre esas posiciones llegaron posteriormente aviones Kfir y Super Tucano que realizaron la operación aérea.La acción militar fue la tercera de este tipo ordenada durante el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, pero tuvo un componente adicional: ocurrió después de la primera visita oficial a Colombia del general Donovan, quien estuvo en el país entre reuniones con la cúpula militar, recorridos por la frontera con Ecuador y una visita al Fuerte Militar de Tolemaida.Jefe del Comando Sur de EE. UU., Francis L. Donovan. Foto:X: @SouthcomFuentes conocedoras del procedimiento señalaron que la participación estadounidense se concentró en el componente de inteligencia que contribuyó a establecer la ubicación de los puntos atacados. La planeación y ejecución de la operación correspondió a las autoridades colombianas.El episodio muestra, en la práctica, uno de los alcances del intercambio de información que Washington y Bogotá mantienen contra organizaciones armadas y estructuras vinculadas al narcotráfico.Otro de los operativos fue ejecutado contra Naín Pérez Toncel, alias Bendito Menor, quien fue abatido en Riohacha, La Guajira, en la madrugada de este viernes. Este diario informó el jueves, cuando comenzaron a circular versiones sobre su supuesta muerte durante un enfrentamiento con otra estructura armada, sobre la presencia de agentes estadounidenses en sectores de Santa Marta, Magdalena, y Riohacha.Alias El Tigre, el cabecilla de 'Mordisco' que murió en bombardeo. Foto:CortesíaPara ese momento, de acuerdo con información conocida por este diario, las autoridades ya seguían sus movimientos y habían reducido sus posibilidades de desplazamiento.Recordemos que la primera visita oficial del general Donovan dejó sobre la mesa dos líneas de trabajo con impacto directo sobre las operaciones de la Fuerza Pública: aumentar la vigilancia sobre el Pacífico para anticipar la salida de semisumergibles y lanchas utilizadas para transportar cocaína y recuperar capacidades aéreas del Ejército que se han reducido durante los últimos años.Uno de los asuntos abordados fue la posibilidad de trasladar a Tumaco radares con características similares a equipos utilizados en Key West, Florida, para detectar embarcaciones ilegales que se desplazan por aguas cercanas a las costas estadounidenses. La propuesta permitiría ampliar el intercambio de información entre ambos países y seguir desde territorio colombiano las embarcaciones que salen cargadas con cocaína por el Pacífico.Rosa Angélica Tarazona, alias bebecita; y Naín Pérez, alias Naín. Foto:Archivo particular“El objetivo operacional es reducir el tiempo entre la identificación de una embarcación y la reacción de las autoridades. La ubicación de esos sistemas en Tumaco permitiría seguir movimientos de semisumergibles y lanchas desde una zona utilizada como punto de salida de cargamentos de droga y entregar información a las unidades colombianas antes de que las embarcaciones abandonen las aguas cercanas a la costa”, dijo una fuente a este diario.Ese componente llevó al comandante del Comando Sur hasta uno de los corredores utilizados por las organizaciones del narcotráfico. El 27 de agosto, Donovan viajó acompañado por el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora; el comandante general de las Fuerzas Militares, general Erik Rodríguez Aparicio, y otros funcionarios del sector Defensa hacia la zona comprendida entre el suroccidente colombiano y el noroccidente ecuatoriano.El recorrido terminó en San Lorenzo, Ecuador, donde se realizó una reunión trilateral de la Coalición Americana contra los Cárteles (A3C). También participaron el ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, y el jefe de la Defensa de ese país, general Henry Delgado Salvador. Allí se revisó el movimiento de estructuras que utilizan la frontera y las rutas marítimas del Pacífico para sacar cargamentos de cocaína.Durante la visita, los mandos de los tres países sostuvieron además reuniones con unidades de élite de Colombia y Ecuador. Las conversaciones estuvieron orientadas a ajustar mecanismos para compartir información y coordinar acciones contra las redes de los carteles, sus corredores y estructuras de mando a ambos lados de la frontera.La segunda parte de la agenda se desarrolló el 28 de agosto en el Centro Nacional de Entrenamiento del Fuerte Militar de Tolemaida. Allí, Donovan y los mandos colombianos revisaron la capacidad de movilidad y apoyo aéreo del Ejército, otro componente que condiciona el desarrollo de operaciones en las zonas donde permanecen estructuras armadas.El general Donovan, el ministro de Defensa, Jorge Mora. Foto:CortesíaSegún conoció EL TIEMPO, durante esa reunión se planteó buscar mecanismos para recuperar capacidades que el Ejército ha perdido, particularmente las relacionadas con helicópteros y aeronaves de ala fija. Esos equipos intervienen en el movimiento de tropas, abastecimiento de unidades, evacuaciones y operaciones en territorios donde el acceso por tierra resulta limitado.La discusión abre otro capítulo dentro de la cooperación militar entre Washington y Bogotá. Durante años, parte de la capacidad aérea colombiana fue sostenida con equipos, entrenamiento y asistencia estadounidense. Las conversaciones actuales apuntan a establecer cuáles de esas capacidades requieren ser recuperadas y mediante qué mecanismos podría participar Estados Unidos.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticia de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.