Noticia Exclusivo suscriptores Naín Andrés Pérez Toncel comandaba el frente Javier Cáceres del grupo armado y tenía bajo su órbita rentas ilegales y corredores en Riohacha.El operativo se dio en Riohacha, La Guajira. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA04.09.2026 08:32 Actualizado: 04.09.2026 10:15

La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Naín o ‘Bendito Menor’, no descabeza a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (Acsn), pero sí abre un vacío de poder en una de las zonas donde la organización había concentrado parte de su expansión: La Guajira.A sus 26 años, Pérez Toncel había escalado hasta convertirse en el jefe del frente Javier Cáceres, pieza de la estructura para el control de Riohacha, las rentas de extorsión y los corredores vinculados al narcotráfico. Su muerte se produjo durante una operación de fuerzas especiales de la Policía y unidades de la Dijín en el barrio Los Olivos. Junto con él murió Rosa Angélica Tarazona, alias ‘la Bebesita’, su compañera sentimental.Horas antes del operativo, comenzó a circular una versión según la cual ‘Bendito Menor’ había muerto durante un enfrentamiento entre grupos armados. EL TIEMPO conoció que ese rumor buscaba despistar a las autoridades, que seguían sus movimientos. El cerco terminó cerrándose en Riohacha.El cerco policial venía siguiéndolo hace varias semanas. Foto:Suministrada a EL TIEMPOAhora, dentro de las Acsn comienza otra operación interna: definir quién asumirá el espacio que deja el hombre que había convertido a La Guajira en su principal escenario de actuación.Una estructura que no dependía de NaínAunque ‘Bendito Menor’ se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de los llamados Pachenca, la estructura de mando se extiende por Magdalena, La Guajira y Cesar. Desde agosto de 2025, las autoridades la clasifican como Grupo Armado Organizado (GAO).Los registros oficiales calculan que las Acsn tienen 594 integrantes: 334 pertenecen al componente armado y otros 260 forman parte de redes de apoyo o milicias. Otras estimaciones ubican su capacidad entre 800 y 1.000 personas.En la parte superior de la estructura permanecen los hermanos Evelio Castillo Carrillo, alias ‘Muñeca’, y Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’. A ambos, el presidente Abelardo De la Espriella dio la orden de que fueran extraditados a Estados Unidos.El cabecilla intentó desvirtuar los rumores sobre su muerte. Foto:Suministrada a EL TIEMPOLa organización distribuye su presencia territorial mediante cuatro frentes y dos grupos urbanos. El frente Cristóbal Duarte opera en Ciénaga, Aracataca y Fundación. El Libardo Vergel opera en Santa Marta, y en Cesar funciona el frente Resistencia Campesina.El cuarto era el ‘Javier Cáceres’. Allí estaba Naín.Esa distribución explica por qué su muerte no supone el final de las Acsn, pero sí obliga a recomponer el mando en La Guajira. Pérez Toncel articulaba las rutas del narcotráfico y de la extorsión, fuentes clave de financiación entre la Sierra Nevada y el departamento.Naín había ingresado a las Acsn en 2019. En pocos años pasó de las filas a dirigir uno de sus frentes. A diferencia de otros jefes, ‘Bendito Menor’ construyó una presencia constante en redes sociales.Desde allí exhibía armas, hombres y vehículos. Su figura adquirió reconocimiento en La Guajira, pero esa exposición también tuvo consecuencias para la organización.Luis Fernando Trejos, profesor de la Universidad del Norte y experto en dinámicas armadas, plantea que la salida de Naín puede tener efectos distintos dependiendo del territorio.Integrantes de las Acsn. Foto:Redes sociales“En términos generales, las Acsn pierden influencia en Riohacha, pero ganan tranquilidad en la Sierra Nevada, ya que la exposición mediática de Naín estaba produciendo un creciente número de operaciones militares para capturarlo o darlo de baja”, señaló.En otras palabras, mientras las autoridades golpearon al hombre que articulaba parte del poder en La Guajira, su muerte también elimina un factor de presión y de operaciones de la Fuerza Pública sobre zonas utilizadas históricamente por los Conquistadores.El efecto inmediato estará en La Guajira. La pregunta dentro del mapa criminal es quién asumirá el frente Javier Cáceres y si la sucesión podrá producirse sin una disputa por las rentas y los espacios.Trejos considera que en Riohacha quizás se produzca una disminución del homicidio en el corto plazo, pero posteriormente vendrá una disputa dentro del mundo criminal por tratar de llenar el vacío que dejó Naín.Ese vacío tiene dos dimensiones: una ocurre dentro de las propias Acsn, que deberán reemplazar al comandante del frente, y la otra involucra a rivales que buscan disputar territorio, corredores y economías ilegales.Desde finales de 2020, ambas estructuras mantienen una confrontación por corredores del narcotráfico, cobros extorsivos y control territorial. El ‘clan del Golfo’ ha avanzado por sectores de Magdalena, Cesar y La Guajira, sin desplazar a las Acsn de la Sierra Nevada.Una sucesión interna sin fracturas permitiría a los Conquistadores conservar su estructura territorial, mientras que una disputa por el mando podría abrir espacios para otros actores en la región.“Posteriormente vendrá una disputa dentro del mundo criminal por tratar de llenar el vacío que dejó Naín en torno al liderazgo o hegemonía delincuencial en La Guajira, pero especialmente en Riohacha”, agregó Trejos.Alias Bendito Menor. Foto:Redes sociales.Un poder construido durante décadasLa capacidad de las Acsn para absorber la muerte de sus mandos está relacionada con su origen. La Fundación Ideas para la Paz (FIP) documenta que la organización es resultado de la transformación de estructuras paramilitares y criminales en la Sierra Nevada.Su historia pasa por el clan de Hernán Giraldo Serna, el Bloque Resistencia Tayrona de las Auc, las bandas posdesmovilización y Los Pachenca. A partir de 2018, tomaron el nombre de Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada.Esa continuidad les permitió conservar redes familiares, conocimiento del territorio y mecanismos de financiación construidos durante años. De ahí que su capacidad no se mida únicamente por hombres armados.La FIP identifica un sistema de gobernanza criminal donde imponen reglas y ejercen influencia económica. Cerca del 95 por ciento de sus integrantes procede de la propia Sierra Nevada.Su financiación no depende de una sola economía. Al narcotráfico se suma un sistema de extorsión a sectores como el turismo, el banano, la ganadería y la minería a lo largo de la Troncal del Caribe.Las Autodefensas Conquistadores de la Sierra tienen al menos unos mil hombres activos. Foto:CortesíaLa guerra que continúa en la SierraEl enfrentamiento con el 'clan del Golfo' dejó entre 2024 y 2025 más de 6.000 víctimas de confinamiento y 486 personas afectadas por desplazamientos forzados. En febrero de 2026, combates en Aracataca provocaron el desplazamiento de 46 familias.Paralelamente, avanzaron acercamientos con el Gobierno Petro desde 2022 para un espacio sociojurídico de sometimiento colectivo, enfrentando diferencias sobre el tratamiento jurídico y la suspensión de órdenes de captura.En agosto de 2024 se autorizó un Espacio de Conversación Sociojurídico, pero la ausencia de un marco jurídico definido y la confrontación con el Clan del Golfo limitaron el desarrollo de la mesa.Gerson Arias, investigador de la FIP, señala que alias ‘Bendito Menor’ representa un caso de ascenso dentro de las estructuras criminales: pese a su juventud y al poco tiempo que llevaba en la organización, logró acumular poder regional. A juicio del investigador, su caída era previsible por el nivel de exposición pública que había alcanzado, el seguimiento de las autoridades y las tensiones que su perfil y sus acciones estaban generando dentro de las propias de las Acsn. Arias plantea que esas diferencias internas pudieron facilitar información para ubicarlo y neutralizarlo.Un antecedente ocurrió a finales de 2025, cuando estaba por vencerse la suspensión de las órdenes de captura contra integrantes de las Acsn vinculados al proceso con el Gobierno. Según Arias, el Ejecutivo decidió no solicitar la renovación de ese beneficio para ‘Bendito Menor’, una determinación frente a la cual los mandos de la organización no opusieron resistencia.Para el investigador de la FIP, la operación tiene además un impacto simbólico al mostrar la capacidad de la Fuerza Pública para desarrollar acciones contra perfiles que habían alcanzado posiciones de mando dentro de estas estructuras. La muerte de ‘Bendito Menor’, sin embargo, no supone el fin del grupo y el experto advierte que la disputa por su sucesión puede provocar una dispersión de actores y nuevas pugnas por el control regional. Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.