Quién vivió allí, a qué se dedicaban sus habitantes y, sobre todo, cuánto tiempo estuvieron. Son las preguntas que ahora está intentando responder la Oficina Estatal para la Conservación de Monumentos de Baden-Württemberg (LAD) en el asentamiento romano situado al norte de la actual Neuenstadt am Kocher, en el suroeste de Alemania.
El yacimiento, redescubierto en la década de 1980, lleva años siendo objeto de investigación, pero el objetivo de los arqueólogos ha cambiado por completo en los últimos tiempos. Si las primeras campañas se centraron en determinar la extensión y la estructura de la antigua ciudad, ahora la principal meta es reconstruir su función y la vida de quienes la habitaron.
Así, la campaña arqueológica actual se concentra en los barrios residenciales y comerciales del centro del asentamiento, zonas que hasta ahora eran poco conocidas pero que esconden mucha información sobre la historia del lugar.
Una de las excavaciones ha sacado a la luz una vivienda particular de entramado de madera de unos 9,5 por 12,5 metros, cuya planta rectangular ya había sido detectada mediante estudios geofísicos. Sin embargo, la excavación permite ahora estudiar directamente su construcción y los materiales que quedaron asociados a ella.








