El canto de los pájaros es un sonido que las aves usan de forma pragmática, para marcar su territorio, buscar pareja o comunicarse entre ellos. Pero tiene un efecto bastante diferente para los humanos, quienes lo relacionan como un estímulo relajante. La prueba la encontramos en las cientos de listas de reproducción que prometen serenidad y que están llenas de cantos de pájaros.

Pero, ¿qué hace que el canto de los pájaros sea relajante? ¿Por qué lo consideramos incluso bonito? Una nueva investigación publicada en Frontiers in Bird Science intenta dar respuesta a esa pregunta, identificaron los aspectos clave que hacen que algunos cantos parezcan más agradables que otros.

Características acústicas

La sensación de agrado es subjetiva, influenciada por el gusto personal. A todo el mundo no le gusta lo mismo y eso puede trasladarse también a los sonidos. Sin embargo, los científicos sospechaban que ciertas características acústicas, como una amplitud elevada (percibida como un ruido fuerte), estarían asociadas a una menor percepción de agrado.

En su análisis, también tuvieron en cuenta que ciertas características personales, como el conocimiento que tienen los individuos sobre, en este caso las aves, influirían en dichas percepciones.