Durante la época de reproducción, los machos suelen cantar para demostrar su calidad a las hembras. En lugar de pelear físicamente, muchas aves delimitan su territorio cantando desde lugares visibles. Cuando detectan un depredador, algunas emiten llamadas de alarma. Otras los utilizan para mantenerse en contacto con sus crías. Son solo algunos de los ejemplos que demuestran cómo el canto de los pájaros compone una de las formas de comunicación sonoras más sofisticadas del reino animal.
Su sofisticación, sin embargo, no está reñida con la variedad. Basta con detenernos a escuchar a diferentes tipos de pájaros para comprobar que no todos cantan de la misma manera. Unos se caracterizan por sus melodías complejas, llenas de matices, mientras que otros repiten una sucesión de notas casi idénticas. ¿A qué se deben estas diferencias?
Una investigación reciente publicada en la revista Science ha revelado el secreto que permite comprender mejor esa diversidad acústica. Tras analizar más de 116.000 cantos pertenecientes a 3.160 especies de aves paseriformes de todo el mundo, un equipo internacional de investigadores ha concluido que todos los cantos se construyen a partir de únicamente ocho motivos acústicos fundamentales.










