“No tiene nada convincente que decir (...). Carece de profundidad psicológica, emocional, política y ética (...). Ninguno de los personajes tiene una motivación convincente para sus acciones o palabras (...). Me avergonzaría haber escrito cualquier parte de este guion”. Son algunas de las palabras que Emily Wilson dedicó a la adaptación cinematográfica que Christopher Nolan hizo de La Odisea una vez pudo ver la película.
La traductora nacida en Oxford (Inglaterra) tenía cierta autoridad para hablar teniendo en cuenta que, en 2017, su interpretación del antiguo poema griego se convirtió en la primera traducción importante al inglés publicada por una mujer. El cineasta incluso tomó el primer verso de aquella traducción para abrir su largometraje (“Háblame de un hombre complejo”), pero ni siquiera eso convenció a Wilson.
La devastadora crítica hacia el trabajo del director de Tenet (2020) se viralizó en redes sociales, consiguiendo que personas que no sabían quién era Wilson conocieran por primera vez su trabajo adaptando el texto de Homero. Hoy sabemos que a esa traducción que ha dado tanto que hablar le queda poco tiempo. Wilson ha confirmado que lleva un tiempo trabajando de nuevo en el poema.











