Emily Wilson, la clasicista cuya traducción de La Odisea de Homero en 2017 fue citada por Christopher Nolan en la promoción inicial de su exitosa adaptación del poema, ha criticado duramente la película, afirmando que “no tiene nada convincente que decir” y que “carece de profundidad psicológica, emocional, política y ética”.
En un mordaz ensayo para la London Review of Books, Wilson escribe: “Tenía la esperanza de que la afinidad de Nolan con estos temas homéricos lo impulsara a nuevas cotas creativas y le permitiera crear personajes más creíbles. Pero La Odisea presenta su habitual combinación de grandiosidad y superficialidad… la visión de la película es demasiado confusa, sus personajes demasiado poco desarrollados, para cumplir lo que promete a medias en cuanto a grandes ideas, aunque sí es muy buena transmitiendo grandes explosiones y grandes gigantes”.
Wilson añade: “La Odisea de Nolan carece de muchos de los elementos que hacen grande al poema. No tiene nada convincente que decir sobre el tiempo, la memoria, la historia, la guerra, ni sobre la relación entre el glorioso regreso de un guerrero y las vidas de su familia, adversarios, camaradas, amigos y vecinos. Carece de profundidad psicológica, emocional, política y ética. Su estructura narrativa es artificiosa. La escritura es pésima. Ninguno de los personajes tiene una motivación convincente para sus acciones o palabras. No hay escenas de sexo y toda la comida tiene un aspecto horrible”.











