Francisco Javier Gortazar Manso de Velasco (1878-1977) fue director general delegado de Euzkadi en la Banca. Nació en Bilbao, en el seno de una familia acomodada. Su padre había sido el último diputado general del Señorío de Bizkaia, abolido tras la última de las guerras carlistas. Concejal, alcalde de Bilbao y senador, participó también en las negociaciones que se produjeron a raíz de la promulgación de la ley que abolió los fueros vascos. De ellas surgiría el Concierto Económico. Nacido en este contexto, Francisco Javier (que en realidad había sido bautizado como Francisco Javier María Pedro) estuvo ligado a la política desde muy pronto. Tras estudiar el Bachillerato y matricularse en la Escuela de Ingenieros de Caminos de Deusto —si bien sus calificaciones nunca fueron buenas y no consta que obtuviese ningún título—, se lo considera uno de los primeros seguidores de Sabino Arana, impulsor del nacionalismo vasco y fundador del PNV, al que visitaba en la cárcel.

“Nos dirigía la palabra para animarnos a que fuéramos buenos patriotas, nos sentíamos dispuestos a todo”, contaba Gortazar sobre esas visitas a la prisión. Afiliado al recién creado PNV, renunció a un título nobiliario, que fue a caer en manos de su hermano. Sostiene el libro que “significó una cierta anomalía por su temprana militancia nacionalista teniendo formación, relaciones familiares y fortuna más que suficientes para pertenecer a las élites vizcaínas que usualmente se vincularon al ámbito político dinástico”.