OpiniónLa verdadera discusión no es si el Estado debe ser más grande o no. La pregunta es dónde debe estar el Estado y qué debe hacer cada nivel de gobierno.03.09.2026 22:01 Actualizado: 03.09.2026 22:01 Cada crisis fiscal termina convirtiéndose en una discusión sobre plata. Casi nunca sobre la organización del Estado. Ese, en mi opinión, es el verdadero error.La crisis fiscal de Colombia no se resolverá con otra reforma tributaria. Tampoco con un nuevo plan de austeridad, fusionando ministerios o despidiendo funcionarios. Se resolverá cuando nos atrevamos a reorganizar el Estado.Llevamos décadas intentando administrar mejor el mismo Estado, pero muy pocos se atreven a preguntarse si el problema está en la forma como lo organizamos. Tal vez llegó la hora de salir de la caja.La verdadera discusión no es si el Estado debe ser más grande o más pequeño. La pregunta es dónde debe estar el Estado y qué debe hacer cada nivel de gobierno.Hoy el Gobierno Nacional pretende administrar demasiados asuntos. Desde Bogotá se toman decisiones que podrían resolverse con mayor rapidez y conocimiento desde los municipios, los departamentos o las regiones. El resultado es un Estado central congestionado, burocrático, costoso y distante de los ciudadanos.En momentos como los que hoy vivimos, cuando la tragedia del terremoto se junta con el fenómeno de El Niño, esta dependencia se hace aún más evidente. Ver que casi toda la respuesta depende de la capacidad del Estado central genera impotencia en las regiones y, al mismo tiempo, congestiona aún más el nivel central. Las emergencias no esperan trámites: exigen territorios con capacidades, recursos y autoridad para reaccionar de manera inmediata.Pensemos en un acueducto municipal, una vía secundaria o la ampliación de un hospital. Con frecuencia, estas decisiones dependen de ministerios, agencias nacionales o trámites que tardan meses e incluso años. No porque las autoridades locales no sepan qué hacer, sino porque el diseño institucional las obliga a esperar. Ese tiempo perdido también cuesta dinero.Adelgazar el Estado central no significa dejar de hacer las cosas que los colombianos necesitan. Significa dejar de hacer desde Bogotá lo que puede hacerse mejor desde los territorios.La solución no es reducir el Estado. Es acercarlo a la gente.Necesitamos municipios con más competencias y capacidad para resolver los problemas cotidianos de sus comunidades. Departamentos fortalecidos para coordinar el desarrollo territorial. Y ha llegado el momento de completar la tarea que dejó planteada la Constitución de 1991: convertir las siete regiones en verdaderas entidades territoriales, con competencias, autonomía y recursos para liderar su desarrollo.Muchos dirán que eso cuesta más dinero. Creo exactamente lo contrario.Insisto: no se necesita más plata. El problema no es la escasez de recursos, sino la forma como están organizadas las competencias y distribuido el poder. Basta con reorganizar los recursos que hoy ya contemplan la Constitución y las finanzas públicas, como el Sistema General de Regalías y el Sistema General de Participaciones, para que municipios, departamentos y regiones ejerzan sus competencias con verdadera autonomía y responsabilidad.El problema no es la escasez de recursos, sino la forma como están organizadas las competencias y distribuido el poder.No es gastar más; es gastar mejor. Cada peso que recorre innecesariamente el camino entre el territorio y Bogotá genera costos de administración, coordinación y tiempo. La descentralización también significa reducir esos costos.Durante décadas se argumentó que las regiones no tenían la capacidad técnica para asumir mayores responsabilidades. Ese país ya cambió.También se invoca la corrupción como argumento para desconfiar de las regiones. Pero la corrupción no es un problema regional: es un flagelo nacional y sistémico, presente en todos los niveles del Estado y también en el sector privado. Se falsea la realidad cuando se pretende atribuirla únicamente a los territorios. La respuesta no es concentrar el poder en Bogotá, sino fortalecer la transparencia, los controles y la rendición de cuentas en todos los niveles.Hoy Colombia cuenta con universidades en todas las regiones, una generación de servidores públicos mucho mejor preparada, gobernadores y alcaldes con experiencia y una conectividad que ha reducido las barreras de la distancia. El talento dejó de concentrarse en Bogotá. Lo que sigue concentrado allí es el poder.Paradójicamente, una mayor autonomía territorial fortalecería al propio Gobierno Nacional. Con menos asuntos operativos, podría concentrarse en aquello que solo él puede hacer: conducir las relaciones internacionales y el comercio exterior, garantizar la seguridad y la defensa, preservar la estabilidad macroeconómica, coordinar los distintos niveles de gobierno y ejercer una supervisión rigurosa sobre todo el aparato estatal.Además, podría convertirse en el gran constructor de capacidades institucionales del país: acompañar técnicamente a los gobiernos subnacionales, elevar la calidad de los proyectos públicos, fortalecer la planeación y utilizar tecnologías como la inteligencia artificial para prevenir la corrupción antes de que ocurra, en lugar de limitarse a castigarla cuando el daño ya está hecho.La autonomía regional no debilita a Colombia. La hace más fuerte. Porque un Estado fuerte no es el que concentra más poder; es el que distribuye mejor las responsabilidades. Acercar las decisiones a los ciudadanos no fragmenta la Nación. La hace más eficiente, más democrática y más capaz de responder a las necesidades de la gente.La mejor reforma fiscal no comienza con una nueva ley de impuestos. Comienza con una nueva organización del Estado.Ha llegado la hora de salir de la caja.Porque, al final, no propongo un Estado más grande, sino un Estado más cerca de la gente.*Senador de la República(Lea a todos los columnistas de EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. 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Salir de la caja: un Estado más cerca de la gente
La verdadera discusión no es si el Estado debe ser más grande o no. La pregunta es dónde debe estar el Estado y qué debe hacer cada nivel de gobierno.







