El Gobierno profundizó el ajuste fiscal en agosto y recortó 10,3% interanual en términos reales el gasto primario devengado, lo que se considera el mayor ajuste desde noviembre de 2025, según datos de la consultora Analytica, en un mes en el que la recaudación tributaria volvió a mostrar señales de debilidad y la actividad económica llegaba golpeada desde julio. En tanto, los ingresos fiscales apenas alcanzaron los $20 billones y cayeron 0,2% interanual en términos reales, el Ejecutivo profundizó la reducción de desembolsos, con fuertes bajas en programas sociales, bienes y servicios y transferencias a las provincias.
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El deterioro de los ingresos quedó plasmado en un informe de LCG donde señala que, durante los primeros ocho meses de 2026, la recaudación acumuló $153 billones y una caída real del 3,7% interanual. Para la firma, la evolución de los últimos cuatro meses muestra una dinámica “muy pobre”, con apenas dos períodos de crecimiento, uno de caída y otro prácticamente estancado.
La composición de los recursos también expuso las dificultades de la economía doméstica. Si bien Ganancias creció 8% real interanual, los Derechos de Exportación treparon 91% y el Impuesto a los Combustibles aumentó 12%, esos ingresos apenas consiguieron compensar el retroceso de los tributos más vinculados al consumo. El IVA DGI cayó 3% real contra agosto de 2025 y Créditos y Débitos se desplomó 9%, después de haber bajado 11% en julio.








