Naomi Watts vuelve a ser noticia después de conocer que recibirá un Premio Donostia en el Festival de Cine de San Sebastián, cuya edición se celebrará del 18 al 26 de septiembre. Un reconocimiento que España brindará a esta actriz, cuyo salto a la fama llegó con la Mulholland Drive (2001) de David Lynch, pero que aquí será para siempre recordada por el papel que hizo en una de las películas más aclamadas del director J.A. Bayona.

Hablamos, como no podía ser de otra forma, de Lo imposible, el largometraje sobre el tsunami de 2004 que causó la muerte de unas 200.000 personas. La interpretación que Watts hizo de María Bennett, personaje inspirado directamente en la médica española María Belón cuya familia sobrevivió a aquel desastre, le valió una nominación al Oscar, aunque finalmente no ganó.

Lo que muchos no saben es que la actriz de Hollywood no tuvo claro desde el principio que quisiera ponerse al frente de este personaje. Fue ella misma quien reveló hace unos años a través de una entrevista para el medio Times Colonist que, en un primer momento, dudó en si aceptar o no la oferta de trabajo.

Una decisión clave

“Fue una tragedia, causó tanto dolor a tanta gente y se cobró tantas vidas que hacer una película que pudiera terminar siendo otra película de desastres... Hacer que pareciera espectacular de cualquier forma sería un gran error”, confesó Watts. A esta reflexión se sumaba otro problema: su gran miedo al agua. Cuando tenía 14 años, Naomi fue arrastrada por la marea junto a su hermano y su madre, una experiencia que la marcó profundamente.