Esta temporada dejamos a un lado los cambios radicales y las tendencias más virales para dar paso a otras propuestas más naturales y personalizadas, en las que cobran protagonismo el movimiento, el brillo y los colores profundos.Para saber más, hemos hablando con el estilista Álex Sestelo. Según el experto, la personalización será una de las grandes claves. El objetivo es encontrar cortes y tonos que favorezcan, sean fáciles de mantener y, además, proyecten una imagen cuidada sin que el cabello parezca excesivamente trabajado."Las modas sirven como inspiración, pero el verdadero éxito está en adaptar cada propuesta a la persona. Analizamos el óvalo facial, el tipo de cabello, el tono de piel, el estilo de vida e incluso el tiempo que cada cliente dedica a peinarse. Solo así conseguimos un look actual que siga funcionando varios meses después", asegura Sestelo.Cortes ligeros y capas invisiblesEste otoño las estructuras demasiado rígidas perderán protagonismo en favor de cortes más ligeros y versátiles. Las capas seguirán presentes, aunque se llevarán mucho más difuminadas para aportar textura y movimiento sin reducir visualmente la densidad del cabello.Entre las propuestas destacadas se encuentran las melenas midi, que se mantienen como una opción versátil por su capacidad para adaptarse a diferentes tipos de rostro. También continuará el bob largo o clavicut, actualizado con líneas más suaves y las puntas ligeramente desfiladas.A ellos se suman las capas invisibles, pensadas para conseguir un volumen natural sin cambiar demasiado la longitud. El butterfly cut también evoluciona hacia un acabado más elegante y menos marcado que en temporadas anteriores.Los flequillos cortina y abiertos completan las tendencias en cortes. Según explica Sestelo, ayudan a enmarcar el rostro y a suavizar las facciones. "Buscamos que el cabello se mueva de forma natural. Un buen corte debe funcionar incluso cuando el cliente apenas dedica unos minutos a peinarse", señala el estilista.El regreso de los tonos profundosLa coloración también avanza hacia resultados más naturales. Los tonos profundos, cálidos y brillantes sustituirán a los rubios excesivamente claros y a los contrastes muy marcados. Se buscan colores ricos en matices que transmitan una imagen de cabello sano y cuidado.Los chocolates intensos, los moka y los castaños espresso o café serán algunos de los protagonistas. También tendrán presencia los cobrizos suaves, las tonalidades canela y los rubios beige, miel y avellana.Otra de las propuestas será el bronde personalizado, que combina la profundidad del cabello castaño con puntos de luz muy naturales. En las melenas morenas, los reflejos se concentrarán estratégicamente alrededor del rostro para aportar luminosidad sin perder intensidad. Las rubias, por su parte, dejarán atrás los matices demasiado fríos y elegirán acabados más cremosos."El color deja de buscar el contraste para perseguir la dimensión. Queremos cabellos que reflejen la luz, con brillo y múltiples matices, como ocurre en un tejido de alta calidad", apunta Sestelo. Un cabello más fácil de mantenerLas técnicas de color darán prioridad a las raíces difuminadas, los degradados suaves y las transiciones naturales para conseguir que el resultado evolucione bien entre una visita y otra al salón.Esto permitirá espaciar los retoques sin perder una apariencia cuidada. Al mismo tiempo, se priorizarán los tratamientos para mejorar el brillo, fortalecer la fibra capilar y prolongar la intensidad del color.
Del 'butterfly cut' al chocolate moka: un estilista revela cuáles son las tendencias que triunfarán este otoño
Cortes personalizados, capas invisibles y tonos profundos son algunas de las tendencias que marcarán la temporada.








