La tormenta política desatada a cuenta de la gestión del incendio forestal en el Parque Natural de la Devesa de El Saler, el más grave de la historia reciente con 37 hectáreas calcinadas, arrecia a medida que se van conociendo más datos sobre la situación del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de València.
Recientemente, el Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos (SPPLB) ya denunció que numerosos bomberos sumaron intervenciones de más de 14 horas continuadas, con casos extremos que alcanzaron las 15 y 16 horas de servicio ininterrumpido. Desde el SPPLB situaron el origen de esta situación en un problema estructural de falta de personal que la jefatura arrastra desde hace años.
Una situación que reconoció el propio concejal de Prevención, Extinción de Incendios y Protección Civil, Juan Carlos Caballero, en un informe firmado el pasado 5 de junio (documento completo al final de la información) con el que justificó la necesidad de abonar las horas extra realizadas por los efectivos durante el apagón de 2025, en lugar de compensarlas mediante días u horas de descanso, precisamente por las carencias de la plantilla.
En concreto, Caballero afirma: “El departamento de bomberos tiene en la actualidad 122 plazas de bombero sin cubrir, 37 plazas de cabo sin cubrir, 10 plazas de sargento sin cubrir, 16 plazas de suboficial sin cubrir, 2 plazas de Oficial sin cubrir, 1 plaza de inspector sin cubrir y 6 plazas de operador de comunicaciones sin cubrir. Es decir tanto en la escala básica, escala de mando y escala de inspección el personal necesario para cubrir las subunidades operativas y las subunidades de logística y prevención son insuficientes”. Es decir, en total, Caballero cifró el déficit de 194 plazas en el cuerpo de bomberos.








