El informe presentado por la Policía española a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón expone una serie de indicios que apuntan en una sola dirección como responsable de la crisis migratoria en Ceuta: el Gobierno de Marruecos. Sin embargo, a lo largo de sus 51 páginas, más anexos, no se menciona una sola vez a Rabat o a sus servicios de Inteligencia. El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) opta por describir todas las características de una acción que por su envergadura solo podría llevar a cabo Rabat y, en lugar de atribuirle la autoría, prefiere descartar que las mafias de la inmigración irregular puedan acometer algo así. El documento reconoce que trabaja a partir de fotografías y vídeos de las redes sociales. Es el único informe policial que da vueltas sobre el origen de la crisis. La Comisaría General de Información, encargada de la lucha antiterrorista en la Policía y otras amenazas externas, no ha emitido ningún informe sobre la “autoría intelectual” del asalto porque “se desconoce”, según ha elevado este miércoles su máximo responsable.

El propio informe de Extranjería reconoce que no puede atribuir a personas concretas la “autoría intelectual y material” de la llegada de más de 70.000 personas a la ciudad autónoma en 48 horas, el 30 y 31 de julio. Pero a continuación presenta las características del mismo: el hecho no es “espontáneo ni accidental”, su propia concepción persigue “la ocultación” de la autoría, reúne una complejidad que se visualiza en diferentes fases, “repite pautas” de acontecimientos anteriores, requiere de “un nivel técnico y de planificación muy alto y en él intervienen ”estructuras diferentes con un alto nivel de coordinación, un objetivo compartido y una única referencia organizativa“.