Dejar de mirar el celular constantemente puede parecer una tarea mucho más difícil de lo esperado. Cada notificación, mensaje o contenido nuevo puede convertirse en un pequeño estímulo que nos lleva a revisar la pantalla una y otra vez. Según la psicoterapeuta Niro Feliciano, esto está relacionado, en parte, con la liberación de dopamina que puede producir encontrar algo nuevo en el dispositivo.Cada vez más personas intentan reducir el tiempo que pasan frente al teléfono con la intención de concentrarse mejor, ser más productivas y disminuir el estrés. Precisamente por eso, el uso del celular ocupa un lugar importante en los programas de bienestar para recuperar la capacidad de atención.El primer paso para usar menos el celularAntes de intentar eliminar el hábito, Feliciano recomienda analizar la forma en que usamos el celular. Muchas veces utilizamos el teléfono de manera automática y ni siquiera somos conscientes de cuántas veces lo tomamos durante el día. Una persona puede desbloquearlo para realizar una tarea concreta y terminar varios minutos después revisando redes sociales.“Si miras en tu teléfono la cantidad de veces que lo recoges... creo que eso sorprenderá a la gente”, explicó Feliciano al programa TODAY. “No nos damos cuenta de cuánto recurrimos a nuestro teléfono, de cuánto miramos nuestro teléfono”.Por eso, una de las primeras recomendaciones es prestar atención a los momentos en los que aparece el impulso de revisar la pantalla. También puede ser útil comprobar qué aplicaciones ocupan más tiempo, ya que esto permite identificar cuáles son las principales fuentes de distracción.La psicoterapeuta Niro Feliciano recomienda comenzar identificando cuándo y por qué tomamos el teléfono. (Foto referencial: Magnific) ¿Por qué resulta tan difícil dejarlo?Los smartphones están diseñados para mantener nuestra atención durante el mayor tiempo posible, señala la especialista. Entre notificaciones, mensajes y contenido personalizado, es sencillo perder la noción del tiempo mientras se utiliza el dispositivo.“Podemos ir a nuestro teléfono para revisar un correo electrónico y terminar 30 minutos después metidos en algún agujero de Instagram o Facebook o lo que sea. Me pasa todo el tiempo, a todos nosotros”, añade Feliciano.El uso excesivo del smartphone también ha sido relacionado en distintas investigaciones con algunos efectos negativos. Entre ellos aparecen una menor actividad física, problemas de salud mental asociados especialmente con las redes sociales, como ansiedad y depresión y un menor rendimiento cognitivo.Cómo empezar a cambiar el hábitoUna vez identificada la principal fuente de distracción, el siguiente paso es aplicar pequeños cambios. Una de las primeras estrategias consiste en silenciar las notificaciones durante tres horas. Después, se podría establecer un momento específico del día para revisar el teléfono.No es necesario comenzar con un desafío de, por ejemplo, un mes. Feliciano recomienda una medida mucho más sencilla: dejar el celular en otra habitación o, al menos, colocarlo en un lugar donde no esté constantemente a la vista.La experta aconseja silenciar las notificaciones y establecer momentos específicos para revisar el dispositivo. (Foto referencial: Magnific) “Antes de irte a dormir o cuando te despiertes, si ese teléfono está al otro lado de la habitación o fuera de ella, no vas a pasar tanto tiempo con el teléfono”, asegura.La lógica es simple: cuanto más difícil sea alcanzar el dispositivo, menos probable será que lo revisemos por impulso. Así, en lugar de depender únicamente de la fuerza de voluntad, se puede modificar el entorno para reducir las oportunidades de distracción y comenzar poco a poco a recuperar la atención.