NoticiaLa Superintendencia Financiera falló en primera instancia por la etapa comercial del edificio. La empresa respondió. Nadie les responde a los inquilinos y arrendatarios. Foto: Archivo EL TIEMPOPERIODISTA02.09.2026 14:41 Actualizado: 02.09.2026 17:01

La Delegatura para Funciones Jurisdiccionales de la Superintendencia Financiera de Colombia emitió una decisión de primera instancia contra Acción Fiduciaria por la etapa comercial del proyecto BD Bacatá, en Bogotá. LEA TAMBIÉN La determinación se produjo a raíz de la reclamación presentada por uno de los inversionistas que buscaba la devolución de los recursos entregados para adquirir derechos fiduciarios sobre el componente comercial del complejo.De acuerdo con Jhon Jairo Morales, abogado de algunos de los afectados, en declaraciones compartidas por Caracol Radio y la Revista Semana, el fallo establece la restitución de los recursos aportados por el inversionista que representó ante la autoridad, además de la actualización monetaria. BD BACATÁ Foto:iStockSegún explicó, el valor que deberá ser reintegrado supera los 950 millones de pesos y el pago deberá efectuarse dentro de los 15 días posteriores a que la decisión quede ejecutoriada.“La Superintendencia Financiera de Colombia en la Delegatura de Asuntos Jurisdiccionales ha emitido sentido de fallo condenatorio en contra de la Sociedad Fiduciaria Acción Fiduciaria por el proyecto BD Bacatá en la Ciudad de Bogotá. El fallo de la Superintendencia Financiera de Colombia se produce por la etapa comercial de este proyecto”, señaló el abogado.La decisión está relacionada con la forma en que fue estructurado y desarrollado el componente comercial del BD Bacatá. Según Morales, durante el proceso se logró establecer que la sociedad que pretendía desarrollar el proyecto no contaba con experiencia en la ejecución de este tipo de obras. El abogado sostuvo que tampoco acreditó solvencia económica ni trayectoria en construcción y operación de proyectos de estas características.“Hemos logrado probar que la sociedad fideicomitente que pretendía desarrollar este proyecto no tenía ningún grado de experiencia en la realización, ejecución y construcción de proyectos en el país en la modalidad ofertada”, afirmó Morales.El letrado también señaló que, de acuerdo con lo expuesto ante la Superintendencia Financiera, la fiduciaria habría permitido la operación parcial del proyecto pese a que existía una restricción contractual sobre la entrega del inmueble mientras no estuviera terminada la etapa constructiva.De igual forma, agregó que en los contratos de los compradores y en el de fiducia mercantil existía una prohibición de entregar el proyecto en operación cuando la construcción no hubiera concluido completamente: "En los contratos, tanto de los compradores como de fiducia mercantil, se establecía una prohibición taxativa de entregar el proyecto en operación cuando no se hubiese entregado totalmente la etapa constructiva. De esto es muy importante destacar esta irregularidad, pues el operador es el único que ha estado enriqueciendo sus bolsillos, la fiduciaria es la única que ha seguido recibiendo dinero y los centenares de inversionistas han visto como otros a punta de burocracia y una costosa operación vienen gastando los recursos y no entregándolos por lo menos en una cantidad satisfactoria a los inversionistas". Al respecto, precisó que "las personas tenían que haber estado recibiendo rentabilidades desde hace más de siete años. Hoy en día este proceso afronta las demandas después de haberse lanzado hace 13 años", añadiendo que "es sumamente grave" que la sociedad, "a pesar de que captó recursos por más del 90 % de inversiones, no verificó que en el mismo sentido la obra hubiese avanzado". LEA TAMBIÉN Hay que destacar que el fallo conocido ahora corresponde a la fase comercial, mientras que el proyecto ha enfrentado durante años reclamaciones relacionadas con sus diferentes componentes. Morales destacó precisamente que la decisión de la Superintendencia Financiera se refiere a una etapa distinta de las controversias que ya habían llegado a instancias judiciales.“Si bien han existido condenas en este momento en contra de la sociedad fiduciaria, en contra de los fideicomitentes y el desarrollo del proyecto BD Bacatá en la ciudad de Bogotá, estas se han producido por la fase hotelera y la fase residencial”, explicó.El abogado agregó que, en su criterio, la decisión abre la posibilidad de que otros inversionistas acudan a las instancias judiciales para reclamar sus recursos. “Esta sentencia marca un hito muy importante para la fase comercial que se creía intocable, pues al fin de cuentas estaba en una operación parcial y defectuosa que parecía que esto los hacía estar blindados de cara a cualquier acción legal. Este precedente resulta vinculante para los demás inversionistas que tendrán que acudir a las instancias judiciales para recuperar su inversión”, sostuvo.Acción Fiduciaria responde a cuestionamientos por el BD BacatáAcción Fiduciaria se pronunció frente a las publicaciones sobre el BD Bacatá y aseguró que se ha difundido información que considera “imprecisa y descontextualizada” sobre el proyecto y sobre el papel que cumple dentro de los negocios fiduciarios. La compañía explicó que el complejo está conformado por tres componentes con diferentes niveles de avance: la Torre Norte, el centro comercial y la Torre Sur, actualmente vinculada al proyecto 2862 Bogotá Tower.Según la fiduciaria, la Torre Norte se encuentra terminada, escriturada en más del 98 por ciento y habitada desde 2017, mientras que el centro comercial está construido y opera con establecimientos como Carulla y SmartFit. Sobre este último componente, la empresa aseguró que genera tráfico y realiza distribución periódica de utilidades para sus inversionistas.Frente a la Torre Sur, Acción Fiduciaria señaló que su reactivación se encuentra en curso y que, en 2023, se vinculó a Total Co para avanzar en la terminación y transformación del inmueble bajo el proyecto 2862 Bogotá Tower. La compañía indicó que actualmente cuenta con una licencia de construcción modificada y aprobada por Curaduría Urbana, permiso de enajenación otorgado por la Secretaría del Hábitat, una sala de ventas y atención al público, además de ascensores e infraestructura en funcionamiento.La fiduciaria también hizo énfasis en que su función dentro del proyecto no corresponde a la construcción del complejo. “Acción Fiduciaria no es el constructor del proyecto”, sostuvo la compañía en el comunicado, en el que explicó que su papel consiste en administrar los "recursos y activos vinculados al fideicomiso" de acuerdo con las condiciones establecidas en el contrato.En ese sentido, la empresa señaló que entre sus responsabilidades están mantener "separados" los activos del patrimonio autónomo frente a los bienes de terceros, rendir cuentas a los partícipes y gestionar, dentro de sus facultades, alternativas para preservar los intereses relacionados con el "negocio fiduciario".Acción Fiduciaria también se refirió al proceso concursal y de liquidación del promotor original del proyecto. Según explicó, "la existencia del patrimonio autónomo permitió mantener separados los activos del fideicomiso frente a las obligaciones propias del promotor con terceros, preservando así los bienes vinculados al proyecto y evitando que fueran destinados al pago de acreedores ajenos al fideicomiso". Además, aseguró que continuó con la administración y seguimiento de los activos y que informó a los partícipes mediante reportes y boletines.La compañía agregó que, ante las dificultades del desarrollador original, "gestionó alternativas para darle continuidad al proyecto", entre ellas la búsqueda de un nuevo desarrollador con capacidad técnica y financiera. De acuerdo con el comunicado, ese proceso permitió la vinculación de Total Co para la reactivación de la Torre Sur.Sobre la decisión de la Superintendencia Financiera mencionada en las publicaciones, la fiduciaria hizo una precisión respecto al estado del proceso judicial. Acción Fiduciaria sostuvo que, al momento de emitir el comunicado, “no existe una sentencia escrita”, pues durante la audiencia únicamente se comunicó el sentido del fallo de primera instancia correspondiente a un proceso individual.La empresa afirmó que los efectos de ese proceso están limitados a las partes involucradas y rechazó que pueda presentarse como una decisión aplicable a todos los inversionistas o a la totalidad del proyecto BD Bacatá.“Se trata de un caso aislado cuyos efectos se restringen de forma exclusiva a las partes involucradas en este litigio específico”, indicó la compañía, que agregó que, una vez sea notificada y emitida la sentencia, esta corresponderá a una decisión de primera instancia frente a la cual existen recursos legales, "incluida la apelación".La fiduciaria también aseguró que existen otros procesos judiciales relacionados con el fideicomiso BD Bacatá que ya tienen decisiones en firme y que, en varios de ellos, "los despachos judiciales han exonerado de responsabilidad a Acción Fiduciaria". Según la empresa, esas decisiones determinaron que su actuación se ajustó "al contrato de fiducia y a la normatividad vigente", mientras que los incumplimientos reclamados correspondían a otros participantes del proyecto.“Lo anterior confirma que la sola existencia de un proceso judicial en curso no implica, de ninguna manera, una condena para Accion Fiduciaria”, afirmó la compañía en su comunicado.Lo que dicen los inversionistas del proyecto de los edificios BacatáPunta del edificio Bacatá. Foto:Instagram: @raskalovEl BD Bacatá comenzó a estructurarse desde 2009 mediante un modelo de financiación colectiva basado en derechos fiduciarios conocidos como Fidis. Cerca de 4.200 personas participaron en el proyecto, según las cifras divulgadas por sus promotores en ese momento. Los inversionistas entregaban recursos destinados a determinados componentes del edificio y esperaban obtener rendimientos una vez estos entraran en funcionamiento.El esquema no implicaba necesariamente la adquisición individual de un local, una habitación o una oficina. La expectativa estaba relacionada con los derechos fiduciarios adquiridos dentro del modelo de financiación del proyecto, que contemplaba diferentes componentes, entre ellos el comercial.Sin embargo, las reclamaciones de los inversionistas se extendieron durante varios años. Desde 2018 ya existían cuestionamientos relacionados con las utilidades generadas por los establecimientos comerciales que habían comenzado a funcionar. Aunque en esa zona llegaron a operar establecimientos como un gimnasio, un supermercado y un café, algunos inversionistas aseguraban que no habían recibido los rendimientos esperados.Uno de ellos, quien habló con La FM este 2 de septiembre y pidió mantener su identidad en reserva, explicó que ingresó al proyecto en 2014 junto con sus hermanos. Según relató, su inversión correspondió a 52 millones de pesos por un Fidi y las expectativas que recibió al momento de adquirirlo apuntaban a una recuperación de los recursos en 2016.“Yo invertí en el proyecto Bacatá, en el área comercial fase 3. El costo de mi inversión fue 52 millones por un Fidi, adicionalmente mis hermanos también invirtieron en las mismas condiciones. Eso lo hicimos en 2014”, relató. El inversionista señaló que, pese al tiempo transcurrido desde la adquisición, los pagos recibidos han sido inferiores a lo que esperaba cuando ingresó al proyecto.Bogotá. Foto:iStock“Cuando adquirimos los Fidi, nos dijeron que en el 2016 ya íbamos a recuperar la inversión, íbamos a tener una renta vitalicia. A lo largo de estos años, que van 12, me han entregado como dividendos 300 mil pesos”, afirmó.Otra inversionista consultada por La FM manifestó que realizó una inversión junto con su padre por más de 200 millones de pesos destinados a los locales. De acuerdo con su relato, tampoco ha recibido recursos provenientes del proyecto. LEA TAMBIÉN “Nosotros invertimos con mi papá más de 200 millones de pesos para los locales, no nos han resuelto nada, no hemos recibido nada de ese proyecto”, aseguró. La mujer agregó que, según la información que conoce sobre esa parte del complejo, existen 39 locales, pero solamente una parte estaría actualmente en funcionamiento.“Yo sé que son 39 de los locales que hay, pero de esos 39, solamente 12 están sirviendo”, señaló.LAURA NATHALIA QUINTERO. REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS. 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